Cuando empezamos en el hobby de los juegos de mesa… cometimos todos los errores posibles 😅
En este video te contamos los 5 errores más comunes que viven muchos jugadores al iniciar, para que tú no caigas en ellos.
Hablamos de:
🎯 Comprar más de lo que se juega
🎯 No probar antes de gastar
🎯 No saber enseñar bien las reglas
🎯 Acumular juegos sin sentido
🎯 Y olvidar lo más importante: divertirse
Si apenas estás empezando, este video es para ti. Y si ya llevas tiempo en el hobby, seguro te vas a sentir identificado.
💬 Cuéntanos en los comentarios: 👉 ¿Qué error cometiste tú cuando empezabas a jugar?
Si ustedes son adultos responsables, probablemente han visto que su colección de juegos de mesa se mantiene creciendo, pero hay dos cosas que parece siempre hay menos: tiempo y personas con quien jugar. No les podemos ayudar mucho con la primera, pero para la segunda hay una solución: grupos de juego.
No es fácil comenzar o mantener un grupo de juegos. Hay muchas cosas que debemos considerar para hacerlo. Es por eso que en La Matatena les damos cinco consejos para tener un grupo de juegos y que –por fin– tengas alguien con quien jugar todos los juegos que no han visto mesa.
1. Visita tiendas y board game cafes
Lo primero que debes hacer si quieres tener un grupo de juegos es conocer gente que quiera jugar. Es mucho más fácil unirte a un grupo o club que ya existe que empezar algo desde cero en tu área.
Buscar en Internet –principalmente en grupos de Facebook de tu país– es un gran punto de partida. Esto te dará una idea de dónde se reúne la gente que juega juegos de mesa en tu región. Busca en Meetup y quizás encuentres uno o más meetups dedicados a jugar juegos de mesa.
Si conoces a la comunidad y empiezas a juntarte con ellos será más fácil unirte a un grupo o empezar el tuyo. Recuerda que por lo general los jugadores somos gente que nos gusta abrirles las puertas a los demás.
2. Empieza a evangelizar con tus amigos
¿Quizás no eres una persona para la que sea fácil salir a hacer amigos nuevos? Bien, no hay problema. Puedes intentar empezar un grupo de juego con gente que ya conoces. En general esto es más trabajo, pero normalmente puede funcionar. Además que te da otro pretexto para verte con gente que ya conoces.
Empecemos un paso a la vez. Una buena idea es aprender y tener a la mano un juego gateway que te sientas cómodo enseñando. No tiene que ser nada muy complejo. Algo que sea rápido es ideal. Sobre todo si tus amigos no están acostumbrados a jugar juegos de mesa.
Si en alguna reunión (que no sea necesariamente una noche o día de juegos) logras hacer que alguien juegue y hay personas que muestran interés, es un buen primer paso. Busca a esas personas e intenta presentarle nuevos juegos de mesa que sean más complejos. Una buena idea es enviarles nuestro quiz acerca de con qué juego de mesa deberían empezar.
3. Invita gente con la que en realidad quieras jugar
Todos tenemos gustos distintos. Esto es una de las cosas que son más importantes a la hora de formar un juego de mesa. Ve qué tipos de juegos juegan las personas con las que quieran jugar y asegúrate que sus gustos se complementan o son compatibles.
Si a ti te gustan los euros duros y a la otra persona los juegos estilo americano, quizás no tengan mucho en común que puedan jugar. Aunque tampoco es la mejor idea encontrar a alguien con tus mismos gustos, porque conocer gente con gustos distintos te puede llevar a conocer mucho más del mundo de los juegos de mesa.
Quizás invitar gente a jugar un juego en específico y ver si es una de los tipos de jugadores con los que te encantaría jugar es un buen comienzo. Ve si son compatibles y si en general el grupo funciona. De ser así, felicidades, encontraste un nuevo miembro para tu grupo.
4. Mantenlo pequeño (o no)
He visto que esto le pasa a muchos grupos de juegos. La gente comienza a invitar a todas las personas que se les ocurren y de buenas a primeras se encuentran con una reunión de más de 20 personas. Y peor aún, todos quieren jugar juntos.
Para mi, si pienso tener un grupo de juego que se reúna en una casa, prefiero mantenerlo pequeño. 4 o 5 personas se me hace un número apropiado, ya que la mayoría de los juegos de mesa tienen ese como su límite de jugadores.
Si buscas hacer tus reuniones en un lugar público, más personas te pueden dar mucha flexibilidad. Puedes jugar juegos para muchas personas o para pocas personas. Además de que normalmente eso te dará una mayor cantidad de juegos de dónde escoger. Pero de otra manera, mantén las cosas pequeñas.
5. Se regular
Si vas a juntarte a jugar los martes de cada semana, hazlo los martes de cada semana. Si piensas hacerlo cada dos semanas, hazlo cada dos semanas. O si es una vez al mes, hazlo una vez al mes. Lo que es cierto es que si quieres tener un grupo de juego debes tener reuniones regulares.
Cuando reuniones empiezan a fallar, el grupo pierde su inercia, por llamarlo de alguna manera. Lo que buscas es que jugar se convierta en una costumbre para sus asistentes sin que se haga una obligación.
¿Cómo has logrado crear o mantener un grupo de juego? ¿Qué consejos le darías a alguien que quisiera hacer el suyo? Recuerda dejar comentario y decirnos si hay algo que te funcionó.
Perder. Quizás una de las cosas que más suceden en los juegos de mesa porque (si lo pensamos bien) si un juego de mesa no es cooperativo y tiene más de dos jugadores, la mayoría van a perder. Entonces, lo más probable a la hora de jugar un juego de mesa es perder. ¿Es esto malo? Para nada.
La semana pasada escribimos acerca de los 7 tipos de jugadores con los que más nos gusta jugar; uno de ellos es aquel que sabe perder. Y vamos, yo soy una persona que está acostumbrada a perder porque normalmente juego con gente muy inteligente. Empezando por mi novia y terminando en mi grupo de juego más común (los chicos del podcast de Mariachi Meeple), lo más probable es que termine perdiendo. Pero no me molesta, al contrario, me gusta mucho jugar.
¿A qué se debe esa aversión a perder? Los juegos de mesa son máquinas en las que invertimos nuestro esfuerzo y nos regresan diversión. Y en la década pasada los diseñadores han encontrado grandes muchas grandes maneras de refinar este proceso. Pero mucha gente no lo ve así. Para esa gente, están escrito estos tips, ojalá les sirvan.
1. Entiende que tus emociones son legítimas
A manera lógica parece tonto enojarse, sentirse frustrado o triste por perder. Pero ¿adivina qué? Las emociones no son lógicas. Las sientes por una razón. Y sentirte mal (de cualquier manera) ante cualquier pérdida es completamente normal.
Sí, la decepción es (sorpresivamente) decepcionante. Y es perfectamente normal sentirse molesto. Así que no te enojes contigo mismo por sentirte así. Pero también debemos entender que eso no nos da derecho a desquitarnos con los demás jugadores. Si en algún momento no te sientes cómodo o en condiciones de seguir, mejor tomarse unos 10 minutos y seguir con otro juego.
2. Deja el ego (un poco) a un lado
Mucha gente siente que a la hora de jugar está poniendo también en juego su orgullo o su inteligencia. Y años d experiencia jugando juegos de mesa pueden hacerlos creer que son «mejores jugadores», o simplemente sienten que son más inteligentes que sus contrincantes.
Si llegas ahí sintiendo que tu oponente no está a tu nivel (ya sea por algo inventado o por una idea real) va a ser más difícil perder, porque fallaste a tus propias expectativas de ser mejor en un juego que otra persona. Así que dales un poco más de crédito (y respeto) a tus contrincantes, los cuales son seres humanos inteligentes y estratégicos también. No importa qué tan inteligente seas, hay mucha gente inteligente que gusta de jugar juegos de mesa.
3. No juegues contra los demás, juega contra ti
A veces estamos demasiado concentrados en los demás y ponemos poca atención a nosotros.
Cuando juegues, no dejes que tu meta final sea ganar el juego. Si te concentras en mejorar o aprender más del juego y descubrir esos pequeños recovecos que lo hacen interesante, todo tomará otro enfoque. Si haces que el proceso de jugar sea «¿Cómo puedo mejorar y entender mejor este juego?» y no «¿Cómo le hago para ganar?», vas a tener más diversión y satisfacción.
Aprende a preocuparte más en aprender que en ganar y la satisfacción llegará sola.
4. En verdad sólo es un juego
Seguramente lo has escuchado más de una vez. «Sólo es un juego«. Y seguramente pensaste «Bueno sí, como tú no perdiste».
Es cierto que es fácil envolverse en el espíritu competitivo del juego. Algunas personas tienden naturalmente a ser más competitivas que los demás y una vez que empiezan a jugar en su mente todo se convierte en conseguir ganar. Es algo casi instintivo, así que perder se puede convertir en una experiencia difícil si eres éste tipo de personas.
No estás jugando ajedrez con la muerte. Tampoco estás apostando tu vida en una mano de póquer contra mafiosos sicilianos. Lo más probable es que, después de que pierdas, a nadie le importe y en 10 minutos todos lo olvide. ¿Te divertiste jugando? Eso es lo importante. Si tu respuesta es no, quizás sea necesario conseguir otro juego u otros amigos.
5. Disfruta la felicidad de los demás
Es fácil ensimismarse con la tristeza de perder y quizás a veces llegar que esto derive en autocompadecerte. Y no sólo en los juegos de mesa, sino en la vida real. A veces tenemos envidia del éxito de los demás o lo sentimos no merecido. ¿Qué hace eso además de causarnos dolor? La verdad, no mucho. En lugar de sentir celos, intenta disfrutar la felicidad de las demás personas. VE la sonrisa en su cara. Felicítalos por un juego bien jugado. Estar feliz por ellos te hará más feliz aún.
Ganes o pierdas, trata a otros como te gustaría que te trataran (por muy bíblico que suene). ¿Te gustaría ver a tus amigos enojados cuando tú ganas? ¿O que estuvieran balbuceando o insultando? Espero que no.
En La Matatena nos encantan los juegos de mesa. Y sabemos que para poder promover el hobby fuera de nuestros círculos es necesario no sólo mejorar la distribución de los juegos y hacer que estén más disponibles, es necesario la profesionalización de los medios que los promueven. En los países hispanoparlantes existen muy buenos blogs y medios que hablan del mundo de los juegos de mesa, pero pocos se han preocupado por tomarse las cosas realmente en serio. Es por eso que en La Matatena queremos darles consejos para hacer mejores reseñas.
Si alguna vez quisiste hacer reseñas, si es que acaso tienes un blog o un canal de YouTube o incluso un podcast, o si simplemente quieres disfrutar de los juegos pensando como un reseñador, esta lista es para ti.
Sin un orden específico (como suelen ser nuestras listas) les damos 21 consejos para hacer mejores reseñas.
Juega muchos juegos. Es importante conocer juegos con diferentes mecánicas para que puedas comparar otros juegos con lo que estás reseñando y reconocer las diferencias o nuevos aportes de estos juegos.
Encuentra tu estilo. Esto es algo que sólo obtienes con la práctica. Haz reseñas como si quisieras hablar con un amigo al que no quieres aburrir: cuenta historias y que no te de miedo entrar en algunos detalles. Escribe una reseña y comienza a editar. Si esperas una hora, relees y editas, te darás cuenta de lo que pasaste por alto o lo que puedes mejorar.
Mantén un formato. Cada que hagas una reseña procura hacerlo de la misma manera; en La Matatena tenemos una forma de hacerlo y siempre lo hacemos así; encuentra tu manera para que sea familiar para tus lectores, escuchas o viewers.
Reseña para tu público, no para las editoriales de juegos.
Debes conocer quién es tu audiencia. Tal vez te sientas en deuda con la editorial que te mandó un juego; pero si no eres honesto con tus lectores, no estás ayudando a nadie. ¿Qué quieren saber tus lectores? En el caso de La Matatena tenemos lectores que son jugadores muy serios, pero también gente nueva al hobby. Intenta ver qué preguntas tendrían e intenta contestarlas en la reseña.
Lee las reseñas de otras personas. Lee a más personas que hacen reseñas. Ve reseñas en YouTube o en podcast. Pero sólo de juegos que no vayas a reseñar o que ya hayas reseñado. Eso te ayudará a ver juegos desde la perspectiva de los demás.
Revisa tus escritos. Este es en especial para los blogs: relee y relee hasta que estés seguro que tu escrito no tiene errores ortográficos o gramaticales. Es fácil pasar esto por alto así que, recomiendo, leer el texto de final a principio para ver si hay errores de dedo. Aprende a usar acentos (sobre todo diacríticos). Conoce los errores más comunes en español y aprende a evitarlos.
Si aceptaste una copia de un juego para hacer una reseña, haz la reseña.
A las editoriales y distribuidores de juegos les cuesta dinero mandarte una copia para reseñar. Si tu decides aceptar una copia y nunca la reseñas, esto puede afectar a otras personas que quieren reseñar el juego, además de que quedas mal con quien te lo haya mandado.
Es válido rechazar una propuesta de reseña. Si no te llama la atención o no es algo que le vaya a interesar a tus lectores, no tienes que decir que sí. Si alguien te ofrece un juego para reseñar no tienes que tomarlo forzosamente.
Los juegos de mesa son el trabajo de alguien más, respeta eso. He jugado juegos de mesa muy malos. Pero La Matatena tiene suficiente tráfico como para que muchas personas nos lean, y eso conlleva ciertas responsabilidades. Si en algún momento llega un juego que es tan malo que no hay manera de decirle a nuestros lectores que deberían jugarlo siquiera, lo ideal es contactar a la casa editorial que lo mandó y compartir tus pensamientos. Algunas veces te dirán que no hay problema, que es algo que pasa y que escribas una reseña honesta, pero también puede que te pidan que entonces no publiques nada. Quizás es algo personal, pero aquí preferimos hablar de buenos juegos que nos emocionan en lugar de decirle a los lectores que no compren un juego.
Aprende a leer manuales y reglamentos de juego. Quizás una de las partes más pesadas es leer los manuales porque, algunas veces, están muy mal escritos. A veces es culpa de una mala traducción, pero algunas otras simplemente son malos. Pero tienes que entenderlos no sólo para jugar el juego sino también para explicarle a tu audiencia.
Haz preguntas.
Si no entiendes una regla, pregunta al diseñador o a la editorial. No sólo digas que un juego es malo si no entiendes cómo jugarlo. Las preguntas pueden ayudar mucho a los diseñadores o editoriales a mejorar sus manuales, sobre todo si es una versión preeliminar.
Juega por lo menos 5 veces un juego antes de reseñar.
¿Por qué cinco? Es un número que te permite encontrar algunos de los mecanismos internos del juego, además de probarlo con distintas cantidades de jugadores. Esto te permitirá dar una buena opinión y no sólo una impresión.
No tengas miedo de simplificar. De hecho, aprende a hacerlo. Nuestro pasatiempo es genial y hay mucha gente muy intensa. Aún así, muchos no saben lo que es un juego 4X (esos que piden eXplorar, eXpandirese, eXplotar recursos y eXterminar a los demás) o quizás no saben que un d6 es un dado de seis lados. En cada reseña, explica los conceptos que puedan resultar ambiguos la primera vez que los menciones. Sí, en cada reseña.
Conoce a la gente de la industria. Ya sean diseñadores locales de juegos de mesa, gente relacionada con la distribución o publicación de juegos, es necesario conocerlos. La mayoría son muy amigables y quieren compartir lo que hacen. Contáctalos por internet y conócelos en persona de ser posible. Quizás una buena relación te pueda dar alguna información especial o algo más.
Comparte cuando publiques tus reseñas. Promocionar en redes sociales cuando haces una reseña te ayuda; también ayuda a las editoriales y distribuidores. Avísales y espera que ellos también te ayuden a compartir (aunque no es su obligación).
Intenta hacer las cosas a tiempo.
Siempre pregunta si el juego tiene una salida al mercado o algún Kickstarter con el que se quisiera cumplir y para el cual valdría la pena tener la reseña lista. De ser ese el caso, intenta ayudarlos y ten la reseña lista. Tú escribes para tu audiencia, pero eres parte del plan de marketing de las editoriales.
Si recibiste una copia en un estado de prueba, pide una copia del juego terminado. Aquí es tu reputación la que está en juego, así que valdría la pena asegurarte que tu reseña se sigue manteniendo o si ha habido cambios significativos que vale la pena notar. También puedes escribir otro artículo para darle seguimiento a tu reseña, algo que le encantaría a las editoriales.
Usa material original para tus reseñas.
No copies el material de alguien más. Si puedes tomar fotos originales bien hechas (y subirlas a plataformas donde se puedan compartir fácilmente como BGG o la BSK), videos hechos por ti o cualquier otro material audiovisual, intenta hacerlo tú.
No seas malicioso en tus reseñas. La industria de los juegos de mesa es pequeña y todos se conocen. Criticar intentando ser innecesariamente duro, excesivamente sarcástico o ensañarte con un juego no te va a dar una buena reputación. Quizás haga reír a un par de personas, pero tu público más importante es el que se sienta identificado contigo.
Intenta ser positivo. Todos podemos encontrar algo en los juegos que nos gustaría que fuera diferente, aún así, siempre es importante mantener el tono general de la conversación positivo. Si alguien empieza leyendo una reseña completamente negativa, es probable que el tono se mantenga. Eso es aburrido para la audiencia. Los juegos son divertidos y es probable que ese juego que reseñas tenga algo bueno y divertido, aunque nos ea para ti.
Diviértete.
Jugamos para divertirnos, reseñamos porque nos gusta compartir esa diversión. Si nos mantenemos así, no importa lo que pase, nos la pasaremos bien.
Si te interesa que reseñemos un juego para tu editorial, no dudes en contactarnos. Estaríamos felices de reseñar tu juego.
Quizás a más de uno, después de haber jugado algún juego de mesa, soñamos en lo genial que sería crear nuestro juego. Tal vez la mayoría de los diseñadores de juegos de mesa empezaron así, creando sus propias reglas o intentando mejorar los juegos que previamente habían jugado. Pero ¿por dónde empezar?
Los chicos de Make Board Game, reunieron 20 consejos que varios diseñadores de juegos de mesa han dado en distintas entrevistas o pláticas a quienes les preguntan acerca del mundo del diseño y producción de los juegos de mesa. Combinando a creadores veteranos con algunos nuevos, estos consejos no sólo sirven a quienes quieren crear su propio juego, sino que nos ayudan a entender todo lo relacionado con la creación de juegos de mesa.
Y si bien, en La Matatena no somos un blog especializado en diseño de juegos de mesa, esta curiosidad para conocer todo al respecto del mundo de los juegos de mesa nos hizo compartir estos 20 consejos:
Consejos sobre la pasión y el diseño de juegos
Si quieres ser publicado, esto te va a costar mucho tiempo y mucho trabajo. No hay garantías y la experiencia y los contactos requeridos para crear el producto final probablemente te lleven muchos años.
Una vez dicho eso, asegúrate que te diviertas, crea juegos que tú y tus amigos disfruten; de esa manera el camino será mucho más feliz
—Daniel Fregman (Dobey Games), creador de Bear Trap!, Dustbowl y muchos más.
Cuando empecé a desarrollar juegos comencé un maravilloso viaje a mundos misteriosos de fantasía. Si hubiese sabido lo que pasaría después y hubiese tenido la oportunidad de cambiar algo al inicio, nunca hubiera tenido este viaje tan maravilloso. Desarrollar juegos era un hobby que me apasionaba. Me relajaba y me llenaba de gozo y satisfacción. Durante los primeros años ni siquiera sabía que podía hacer dinero desarrollando juegos de mesa.
Desde mi punto de vista, querer convertirse en un diseñador de juegos sólo por querer hacer mucho dinero no es la manera correcta de hacerlo. Debes sentir el llamado del diseño de juegos, como lo haces cuando eres pintor, escritor o escultor. Los diseñadores de juegos deben desarrollar los mismos con pasión, y deben tener mucha paciencia, algo que sólo puedes tener si amas lo que haces. Cada diseñador de juegos debe encontrarse a si mismo y reconocer cómo proceder cuando desarrollan un juego; es un proceso muy personal que no puede ser generalizado.
Les sugeriría a todos mis jóvenes colegas que no renuncien a sus trabajos de día a día hasta que sean lo suficientemente exitosos para poder vivir sólo del diseño de juegos de mesa. Crear juegos mientras tienes dificultades financieras o bajo presión no va a dar buenos resultados.
—Klaus Teuber, creador del legendario Catan (del cual hablamos más a fondo en éste artículo)
Consejos sobre las pruebas de juego
He encontrado que es mucho más importante observar a las personas que hacen los juegos de prueba de manera muy cuidadosa —ver lo que les confunde, que términos usan para describir las cosas, cuando parece que están interesados (inclinados hacia la mesa) o no (viendo su teléfono) o si parece que están pasando un buen rato— en lugar de preguntarles «¿Cómo ves el juego?» al final de una sesión.
Cuando preguntas a los jugadores puedes ser muy poco eficaz. Si le preguntas a los jugadores (que no son diseñadores de juegos de mesa) qué cambiarían, por lo general no da buenos resultados.- Puedes invertir mejor su tiempo si observas cuidadosamente.
—Matt Leacock, creador de Pandemic, Forbidden Island y más
La cosa #1 que me hubiera encantado conocer antes de diseñar mi primer juego de mesa es la importancia de las pruebas de juego con gente que no conozca nada del mismo, pruebas de juego a ciegas. Yo conocía la idea de hacer que personas que no conozco intentaran aprender y jugar un juego en mi ausencia, pero no sabía el impacto que podría tener en el diseño y en las reglas.
Aunque e importante y ayuda mucho hacer juegos de prueba con amigos y colegas, la retroalimentación no es tan honesta y dura como cuando mando el juego a personas a cientos de kilómetros de distancia que pueden decir lo que les venga en gana.
Y sin mi, para clarificar las reglas o recordar alguna parte de las mismas, todos los errores en las reglas salen a relucir muy rápido. Tengo la fortuna que la gente se ofreciera a hacer pruebas de juego a ciegas durante la campaña de Kickstarter de Viticulture; desde ese momento esto se ha convertido en una parte integral de mi proceso.
—Jamey Stegmaier (Stonemaier Games) creador de Scythe, Viticulture y más
Conforme progresamos a pruebas de juego con primeras impresiones, recibimos muchas opiniones muy variadas. Rápidamente nos dimos cuenta que no podemos complacer a todos. De hecho, muchas de las opiniones se contradecían las unas con las otras. Tuvimos que tomar decisiones basados en nuestro criterio de lo que pensamos era mejor para el juego y simplemente hacerlo.
Aún así, agradecemos a todos los que participaron en los juegos de prueba, que nos ofrecieron su tiempo para poder darnos sus opiniones. Todos, hayamos o no implementado lo que nos dijeron, son importantes para nosotros.
Lección aprendida: no se puede complacer a todos.
—Keng Leong Yeo, (Starting Player) creador de Three Kingdoms Redux
Consejos acerca del proceso
El diseño de juegos de mesa no se trata de mecánicas interesantes o temas extraños. Se trata de incentivar un comportamiento interesante. Se trata de llevar a los jugadores a una experiencia que quieres que ellos sientan. El diseño de juegos es incentivar creatividad.
Así que cuando me atoro, dejo de pensar en qué mecánicas puedo cambiar. En lugar de eso, considero la experiencia que quiero que el jugador sienta y veo las oportunidades que tengo para que ellos puedan tomar decisiones que lleven su comportamiento a donde yo quiero, o decisiones que los lleven a sentir ciertas experienicas.
—Gil Hova (Formal Ferret Games), creador de Battle Merchants, Wordsy y varios más
Creo que aprender a tomar las críticas es importante, además de saber cuándo repensar ciertas ideas si es que no están funcionando.
—Kelly Adams, creadora de Chibi Quest
Ya no podrás jugar juegos de mesa como las demás personas nunca más.
En lugar de sólo jugar un juego también verás otros aspectos del juego. Cómo se hace la caja, que grueso de cartón usaron, cómo se alinea el arte don el tema y los contenidos, cuántas cartas hay, cómo se escribieron las reglas, cómo interactúan las reglas entre si, cuál carta se puede agregar o quitar para hacer el juego mejor, cuáles son las fallas, si existe algún tiempo de espera para los jugadores, si se puede mejorar eso, OMG tienen dados personalizados que son geniales, cuánto cuesta crear esas figuras de madera…
No digo que esto sea algo malo; yo disfruto mucho pensar acerca de las mecánicas de los juegos mientras juego otros juegos. Pero en definitiva cambia la manera en que juegas.
No te aferres al concepto que tienes en tu cabeza. Crea nuevas iteraciones, quita algunas cosas, escucha al juego y lo que necesita
—J. Alex Kavern, creador de Worlds Fair 1893, Gold West y más
Siempre toma más tiempo del que crees que va a tomar.
—Michael Aldridge (Infinite Dreams Gaming) creador de Warehouse 13
Los jugadores prefieren tomar decisiones por encima de cualquier cosa aleatoria. Además, los editores de juegos prefieren nuevas maneras de jugar por encima de cosas familiares con un nuevo tema o imagen nueva.
—Corey Young, creador de Gravwell
Asegúrate de que lo que estés haciendo sea lo suficientemente bueno. ¿Va a ser único y especial? ¿Es algo que el mercado necesita? También ¿es algo TÚ AMAS?
Entiende a profundidad el diseño antes de lanzarte. No hagas algo sólo porque sí y no aceptes suficientemente bueno. Crea algo genial que te encante desde el primer día.
—Grant Rodiek (Hiperbole Games) diseñador de Druids, Farmageddon y más
Algo que nos gustaría haber sabido antes de empezar es que intentar crear el juego perfecto puede afectar tu progreso. Pensar de más un juego (hacerlo perfecto en tu cabeza) no es algo productivo.
Tomar un juego y sacarlo de tu cabeza a la mesa tan pronto como puedas va a ponerlo a prueba de verdad. Vas a aprender más de jugar el juego que de meses y meses de pensar acerca del mismo.
—Sen-Foong Lim (Bamboozle Brothers) diseñador de Belfort, Train of Thought y algunos más
Consejos sobre los prototipos
Los prototipos no tienen que verse bonitos pero deberían si es que quieres que más gente acceda a jugarlos.
Haz pruebas de juego con muchos grupos distintos. Jugar con el mismo grupo puede hacer que se quede estancado y tengas que agregar más profundidad y sabor del que realmente necesitas para que alguien se mantenga interesado. Esto hace que algunas cosas que deberían haberse mantenido sencillas y más amigables con los jugadores nuevos, se hagan demasiado complicadas
—Adam Rehberg (Adem’s Apple Games), creador de Brewin’ USA
Consejos en ser parte de la comunidad de jugadores
Me hubiera gustado saber más acerca de lo acogedora que es la comunidad de juegos de mesa. La gente está dispuesta a hacer juegos de prueba, dar lluvias de ideas, retroalimentación y diseño.
Creo que como la industria de los juegos de mesa no es en realidad competitiva (si alguien compra un juego de mesa no baja en realidad la probabilidad de que compre otro juego de mesa, sino que hasta podría aumentarla), la gente es genial y comparte mucho. Haber sabido eso antes de hacer nuestro primer juego hubiera hecho nuestro proceso mucho más rápido.
Creo que a mí me hubiera gustado haber sabido antes lo mucho que dependes de otras personas para que el juego vaya a algún lado.
Y por esto no quiero necesariamente hacer dinero del juego, eso está demasiado adelante en el camino. Tan es así que no vale la pena hablar de eso cuando tienes tu primera idea de juego. La realidad es que nada puede salir de tu idea de juego a menos de que tengas personas que estén dispuestas a ayudarte a hacer este esfuerzo creativo realidad. Toparse con esas personas es más difícil de lo que uno cree; y aquellos que están dispuestos a mantenerse contigo en el camino son más raros aún.
Es un viaje divertido pero necesitarás ayuda —asegúrate que tus fondos para invitar la pizza de vez en cuando tengan suficiente dinero.
—Jeff Warrender, diseñador de The Sands of Time, Lost Adventures y más
Consejos acerca del empaque, las reglas y manufactura
Cuando cree mi juego nunca pensé en el empaque y me enfoqué en el gamepley durante el diseño. Mi razonamiento era que el empaque más bonito no compensa un juego mal diseñado. Para las pruebas de juego sólo use cajas sencillas.
Sólo cuando el diseño del juego estaba completo y quise hacer un prototipo me di cuenta de las dificultades del empaque. Aunque el juego era pequeño, también era pesado relativo a su tamaño. Fue ahí cuando me di cuenta de los costes de envío, especialmente desde donde estoy.
La mayoría de los componentes eran de plástico en lugar de cartón y era difícil hacer piezas más pequeñas o ligeras para disminuir el peso. Las monedas (parte fundamental) tenían que ser de un tamaño útil, y guardarlas dentro de la caja resultó algo difícil. De hecho, las monedas determinaron el tamaño final de la caja, así que tuvimos que reconfigurar el resto de los componentes para que cupieran en la caja junto con las monedas.
Esto tomó mucho tiempo y muchas pruebas y errores. La caja es, en si, pequeña en comparación a otros juegos, lo que significa que tiene poco espacio para arte en la portada. Tuvimos que dejar atrás los gráficos bonitos y poner el logo del juego. Como alguien que estaba publicando sus propios juegos, nuestra primer orden de juegos fue pequeña y fue difícil encontrar algún proveedor que hiciera una pequeña cantidad de cajas de alta calidad.
En términos de pérdida de tiempo y costos, el empaque es algo de lo que me gustaría haber sabido más antes de crear este juego.
—PJ Dennehy diseñador de Yazoky
Creo que mi más grande sorpresa fue darme cuenta de lo difícil que es escribir las reglas. ¡Gasté más tiempo escribiendo las reglas que diseñando el juego! Así que deben saber que diseñar juegos es difícil, pero escribir buenas reglas es aún más difícil.
—Antoine Bauza, creador de 7 Wonders, Tokaido y muchos más
Toma en cuenta los costos de manufactura. Aprende a hacer mucho con pocos elementos.
—Benny Sperling, creador de Yakitori, ArchiWrecks y algunos otros
Consejos acerca de la creatividad
¿Qué me hubiera gustado saber del diseño de juegos de mesa antes de empezar? ¡Lo que sé ahora!
Ahora sé que necesitas pasión y creatividad para ser diseñador de juegos. Tenía esas dos cosas cuando empecé. Me han servido a través de los años.
Pasión significa amor por lo que haces. Piensa en eso todo el tiempo. Vive los detalles. Busca maneras mejores de hacer las mecánicas de juego pero no pierdas de vista la generalidad del juego. Recuerda que siempre va a haber algo que puede mejorarse o hacerse mejor.
Creatividad es algo que tienes o no. Si la tienes pero no encuentras maneras de acceder a ella, deben ponerte frente al paredón y disparar. Diré lo siguiente: no tengo más pasión ahora que cuando empecé en la industria de los juegos de mesa, pero sí creo que soy mucho más creativo ahora que lo que nunca he sido. Eso me da mucho placer. Y les pregunto ¿por qué creen que pasa esto? Quizás, además de la pasión y la creatividad, una buena dosis de experiencia ayuda.
—Larry Harris, creador de Axis & Allies, Lionheart y algunos más
¿Son diseñadores de juegos? ¿Les gustaría crear juegos? ¿Tienen ideas de juegos? ¿Qué les gustaría conocer del mundo del diseño de juegos de mesa?
¿Alguna vez quisieron arrancarle la cabeza a una de las personas con las que juegan juegos de mesa porque tardaron demasiado en su turno? Probablemente esa persona tuvo un poco de análisis parálisis o algo de síndrome del jugador extremadamente lento (SJEL o JEL). Y quizás este texto nos ayude a entender mejor qué pasa en estos casos.
Imagina el siguiente caso:
Le acabas de enseñar a tus amigos un nuevo juego de mesa. Es genial, lo amas y lo has jugado varias veces. No puedes esperar a empezarlo y que tus amigos compitan contigo. Sabes que son bastante inteligentes y quisieras jugar con ellos. Explicaste correctamente las reglas y todos saben lo que está pasando. O eso es lo que piensas.
Después de unas cuantas rondas te das cuenta de algo: un jugador está usando demasiado tiempo en su turno. Primero piensas «está aprendiendo el juego«. Después de la quinta vez que sucede, sacas el celular y abres Facebook. Te desconectas del juego. De repente es tu turno de vuelta. Y culpas a tu compañero de juego de haberte distraído.
El juego sigue y en lo único que piensas es en lo lento que esa persona es. Cada turno no puedes hacer otra cosa que concentrarte en lo lento que juega. Pareciera que cada vez tarda más tiempo.
¿Por qué hace eso? ¡Sólo está viendo al tablero! Ya le había dicho que hay un término para las personas que piensan demasiado en un juego: Análisis Parálisis. ¿Se le olvidó? ¿Por qué no juega y ya? Piensas mientras sufres con cada minuto que pasa.
Tus demás compañeros se dan cuenta de tu incomodidad y son infectados por ella. Todos se dan cuenta de lo lento que es. Y el siente la presión. Esto se hace muy frustrante. Y puede arruinar la experiencia de juego. No sólo para ti, o para los demás. También para el jugador lento.
¿Qué es lo que está sucediendo en este caso? Básicamente sucedió algo que no esperabas. Normalmente juegas este juego con otras personas y todo rápido y ágil. No esperabas que esto sucediera.
En estos casos pueden suceder muchas cosas malas. Tu amigo se puede sentir tonto y su autoestima se puede ver afectado. Si es de sus primeros encuentros con juegos de mesa modernos, probablemente termine odiándolos. O probablemente ya no quiera volver a jugar con ese grupo. Pierden la concentración del juego. Todos tienen una mala experiencia de juego
¿Y la diversión? ¿Y el ambiente lúdico? ¿Y la convivencia sana? Vamos un poco más allá.
¿Qué pasa con los jugadores lentos?
Lo primero es entender lo que está pasando.
Lo primero es que tu amigo el lento esté apenas aprendiendo el juego y quiere verse como alguien inteligente y sorprendente enfrente de las demás personas. No quiere perder. ¿Quién quiere perder?
Incluso puede que no sepa que el tardar mucho y que los demás jugadores no jueguen puede ser algo malo en los juegos de mesa. Puede que sea una de esas personas extremadamente analíticas.
Hay que comprender que esa persona no intenta hacer que nos la pasemos mal. Él está jugando un juego de mesa con nosotros y esperaba pasarla bien. La frustración que puede generar eso y nuestra impaciencia puede arruinar una noche de juegos de mesa, o peor aún: una amistad. Ningún juego es tan importante.
Normalmente lo que pasa en la mente del jugador perfeccionista (también conocido como el jugador lento) es un proceso bastante sencillo: ellos no se quieren ver mal y quieren ganar.
Un jugador demasiado analítico se da cuenta cuando está siendo demasiado lento. Probablemente empiece a intentar pensar sus jugadas con anticipación. Pero también quiere ver qué es lo que hacen los demás para aprender de ellos. Intentan encontrar el balance entre ganar haciendo las jugadas perfectas y disfrutar el juego. Pero normalmente estos jugadores se obsesionan con ganar.
La palabra clave es la obsesión. Muchas de estas personas han tenido buenas experiencias obsesionándose con cosas. La tenacidad y el analizar las cosas mucho antes de hacerlas les ha funcionado en la vida. Pero a veces esas ganas extremas de ganar y aprender pueden ser contraproducentes.
¿Qué podemos hacer para ayudar a los jugadores lentos?
Lo más básico es prepararnos para esta situación. Ser proactivos y anticipar estas cosas es un buen primer paso. Algo que ayuda mucho es darle un contexto a nuestra situación que permita que todos en la mesa se adapten a este nuevo ambiente. Los humanos somos buenos adaptándonos pero normalmente nos toma tiempo.
Para combatir el análisis parálisis se puede contextualizar un primer juego diciendo algo como lo siguiente:
«Si esta es la primera vez que juegan lo más probable es que no entiendan todo lo que están haciendo. Yo no entendía todo la primera vez.
En lugar de enfocarse en encontrar la jugada perfecta, les sugiero que no tarden mucho tiempo en pensar y se enfoquen en lo que está pasando y lo que los demás jugadores están haciendo.
Experimenten. De esa manera van a aprender el juego de manera más rápida. Quizás no ganen esta vez, pero las siguientes serán mucho más fáciles si en esta ocasión se concentran en aprender.»
Si contextualizamos de esta manera, todos van a saber de qué se trata y esto afectará la manera en que juegan. Les aseguro que hará que el juego sea mucho más dinámico.
El contextualizar y hacer que los jugadores se concentren en divertirse y aprender, logrará mucho. Después habrá tiempo para la competitividad, pero normalmente los jugadores más competitivos o más experimentados no son tan propensos al análisis parálisis.
¿Cuál ha sido la peor experiencia de análisis parálisis que hayan visto? ¿Cómo lidiaron con ella? ¿Cuál ha sido el juego que les ha dado más análisis parálisis?
Todos hemos estado ahí; alguno de los amigos con los que normalmente juegas juegos de mesa compró el genial juego que está en boga de todos y están emocionados de jugarlo.
Todos se juntan en su casa y cuando llegan se dan cuenta que el juego está completamente nuevo. No lo han abierto. El anfitrión lo abre por primera vez, saca las reglas y las empieza a leer en voz alta. Todos lo escuchan con pereza extrema y duran la siguiente hora intentando entender las reglas y los enunciados más crípticos de las instrucciones, sin ninguna preparación. Después de dos horas de jugar un juego que debía haber acabado en 40 minutos, todos se van y se dan cuenta que no disfrutaron el juego que los había emocionando anteriormente.
En verdad espero que esto nunca les pase a ustedes; o tan siquiera que nunca hagan que esto le pase a otras personas. Aunque lo más probable es que tarde o temprano todos terminemos viviendo algo así.
La mayoría de la gente da por sentado el paso de «la enseñanza» del juego, pero es la base central para crear una experiencia de juego placentera para todos, ya que impacta directamente en qué tanto disfrutamos un juego.
Por suerte, no tienes que ser un instructor profesional para tener un buen ambiente de aprendizaje. En esta traducción de este artículo quiero aprovechar para agregar tips que he aprendido tanto en mi experiencia como profesor como en mi experiencia jugando juegos que mesa. Cosas que les van a ayudar a comunicar la explicación de las reglas en una manera clara que se les quede a todos.
1. Aprende a jugar el juego antes de querer enseñarlo a alguien más
No invites a tus amigos a jugar para que ellos lleguen y tu juego siga en su empaque original, nuevo de paquete. La mayoría de los juegos, por simples que se vean, toman un poco de tiempo para dominar si no los has jugado nunca. Leer las reglas puede ser un proceso tedioso y normalmente se necesita una ronde de práctica para poder entender algunos conceptos.
Idealmente, las noches de juego pueden ser más divertidas si todos se toman el tiempo de intentar aprender el juego. La excepción a la regla es cuando tu grupo es de esos que les gusta aprender juntos, pero la mayoría de la gente prefieren que alguien más (que entiende el juego) les explique.
Hay muchas maneras de aprender el juego por ti mismo. Está el antiguo método de «leer las reglas». En teoría todos los juegos pueden ser aprendidos usando sus reglas, aunque algunos son mucho más fáciles de aprender que otros de esta manera. A mi me gusta intentar jugar el juego conmigo mismo mientras leo las reglas para entenderlo un poco mejor, pero hay muchos canals de YouTube que suben videos con instrucciones.
Sin importar cómo le hagas, es necesario que entiendas el juego antes de explicarlo. Nadie quiere llegar a la noche de juegos a aprender Power Grid o Twilight Imperium sin que nadie sepa jugar.
2. Una persona enseña y nadie más
Esta es bastante (mucho muy) importante. Algunas de las veces en que más me he frustrado a la hora de que me enseñen un juego es cuando muchas personas intentan hacerlo. Una persona debe hacerlo y debe ser, de preferencia, aquella que sea mejor enseñando.
La razón por la que es tan malo que más de una persona intente explicar, es porque normalmente hay muchas cosas que procesar cuando intentas aprender un juego y es mejor cuando los conceptos son explicados de una manera ordenada y lógica. Hay muchas maneras de explicar un juego, pero si escoges una, debes mantenerla. El problema sucede cuando tú tienes una estructura a la hora de enseñar y alguien más quiere explicar alguna otra cosa que hace que la conversación se vaya por la tangente y se convierta en algo irrelevante en ese momento. Lo más probable es que ya hay alguien que esté enseñando, vaya a cubrir todos los conceptos. Si los conceptos son explicados en momentos erróneos, entonces puedes confundir y frustrar a los jugadores.
La única excepción es cuando la persona que está enseñando un juego es malísima para explicar. Aún así la solución no es estar corrigiendo cada dos minutos; es mejor que otra persona tome las riendas de la enseñanza.
3. Explica el objetivo del juego primero y regresa a él constantemente
Los jugadores necesitan saber por qué están tomando las decisiones en el juego que estás explicando. Cada juego tiene un objetivo central, una condición de victoria sobre la que el juego gira. Perder esto de vista es mucho más fácil de lo que uno cree, lo que puede dejar a los jugadores con una idea de que saben hacer todas las cosas, pero no saben por qué las están haciendo. Y no sólo hay que explicar el objetivo, sino que hay que volver a él y decir cómo se relaciona con el resto de las reglas.
Con la mayoría de los juegos los objetivos pueden ser muy claros: mata a tu oponente, obtén mayor cantidad de puntos de victoria, se el primer jugador en descartar toda tu mano, etc. De cualquier manera, los juegos modernos tienen muchas opciones, mucha mecánicas distintas y acciones variadas, además de muchas estrategias. Esto puede hacer que el objetivo del juego se pase por alto cuando se explican el resto de las reglas.
Explicar el objetivo del juego da contexto a todo lo demás que expliques. Pero es fácil sólo decirlo al principio y no volverlo a tocar mientras explicas las 500 mecánicas distintas del juego, lo que hace que la gente lo olvide. Así que, si se puede, intenta explicar por qué cada acción te podría llevar a estar más cerca de la victoria.
4. Explica conceptos primero, deja los detalles para después
Un concepto muy importante a la hora de la enseñanza es la relevancia. Esto es por lo que explicar un juego siguiendo un orden específico es muy importante: si a los jugadores se les da información que en un momento no es relevante, no se les va a quedar en su memoria, o incluso podría confundirlos.
Es importante explicar los detalles, pero más importante aún es que antes de explicarlos, sepan bien los conceptos más básicos.
Lo ideal es empezar con el objetivo del juego y explicar el turno o la ronda de juego básica, sin entrar en muchos detalles. Intenta pensar que le estás explicando primero a un niño de 5 años para después entrar en las ideas más complejas. El orden en que enseñas es muy importante, ya que arruinarlo puede arruinar la sesión de enseñanza.
5.Haz preguntas para confirmar que los demás están entendiendo
Una pregunta que intento hacer a la gente que estoy explicando cosas es «¿Tiene lógica lo que dije?«. Lo hago porque es importante saber si los jugadores están entendiendo lo que estoy explicando. La mayoría de los jugadores te preguntarán cuando no entienden algo, aún así es mejor preguntar cuando no se necesita que no preguntar cuando ellos no entendieron algo.
Muchas personas son tímidas y no les gusta decir cuando tienen dudas, pero si les preguntas les das una oportunidad para decirlo; es una manera de decir «Sé que lo que estoy explicando no es tan fácil, pero me gustaría que te quedara todo claro«. De hecho, decir algo como «Este juego es complicado y a veces es algo difícil de entender, pregúntenme si algo no queda claro» antes de empezar a explicar siempre es una buena idea.
En fin, si están enseñándole a jugar a alguien, pregunten constantemente para ver si entendieron. No hay nada más triste que explicar media hora y que les entre por un oído y les salga por el otro sin hacer clic.
6. Da muchos ejemplos
Aunque consideres que eres muy bueno enseñando juegos de mesa, es bien importante dar ejemplos porque esto lo hará aún mejor. Cuando enseñas juegos de mesa también aplica eso de predicar con el ejemplo.
Para la mayoría de los juegos esto es relativamente fácil, sólo hace falta tomar los componentes necesarios del juego para esa mecánica o regla específica.
7. No des tips de estrategia (a menos de que te los pidan)
Quizás esto sea mucho más relevante hasta que empiezas a jugar el juego que acabas de explicar, pero es relevante a nuestro tema de enseñanza de juegos de mesa.
Lo primero que debemos entender es que explicar las mecánicas de juego es muy distinto a explicar una estrategia. Uno te dice cómo jugar y el otro te dice cómo jugar bien.
Dar tips de estrategia puede ser malo principalmente por dos razones: va a haber jugadores que se van a atener a tus consejos y no van a entender por qué lo están haciendo. Otros jugadores prefieren desarrollar sus propias estrategias y descubrirlas mientras juegan. La estrategia no es algo que debas enseñar, sino algo que debes saber cuándo mencionar o cuándo no.
¿Cómo saber si es necesario dar algunos consejos de estrategia? Sencillo: pregunta. O simplemente menciona algo del tipo «Oigan, yo sé que este es un juego complicado; si ustedes quieren les puedo dar algunos consejos si se sienten medio atorados o no saben qué hacer después. Sólo díganme.»
Si quieres que el juego sea la experiencia más disfrutable posible, es necesario conocer un poco de la actitud de tus compañeros, pero mantener un ambiente en el que se sientan a gusto preguntando ya sea de mecánicas o de estrategias si es necesario.
8. Deshazte de cualquier distracción
Hay pocas cosas más frustrantes que tratar de enseñar un juego a una persona que constantemente se está distrayendo. Es molesto como la persona que está explicando como para los demás que están aprendiendo el juego por primera vez.
No es divertido explicar mientras alguien de un like en Facebook a la foto del perrito de su tía, principalmente porque rompe la dinámica de aprendizaje.
La cosa es que estas distracciones no sólo son teléfonos, pueden ser las botanas que están en la mesa, el gato o perro que está jugando cerca y amenaza con tumbar el tablero de juego, la música demasiado alta, etc. El hecho es que es fácil distraerse y es mucho más fácil explicar en un ambiente con no muchas distracciones.
Y no es necesario que no haya botanas cuando juegas, por ejemplo. Simple y sencillamente quítalas un rato en lo que explicas y después las vuelves a poner ahí. Esto hará mucho más fácil la explicación de un juego y te ayudará a que todos entiendan más rápido.
9. Vean un video
Si bien siempre prefiero aprender las reglas de una persona que está ahí conmigo, ver un video es una gran manera de aprender un juego solos.
Aún así, muchas personas no son buenas enseñando o no les gusta hacerlo. En estos casos quizás sea mejor acercare la tablet, poner un video y al final contestar cualquier duda que haya quedado.
Esto es especialmente bueno en casos en que estás enseñando un juego que no conoces tan bien o que no tienes tanta experiencia jugando. Puedes explicar lo más que puedas y poner un video corto con la explicación de las reglas o al revés, dependiendo del juego y tu experiencia. Si tu grupo es muy dedicado, bien pueden dejar como tarea ver un video con las instrucciones del juego.
10. Diviértete
Enseñar es parte de la diversión de los juegos de mesa. Si no te estás divirtiendo a la hora de explicar, es probable que sea porque fallas en alguno de los puntos que he mencionado.
¿Qué puedes hacer? Entender el juego y la estructura de la información que quieres dar a conocer, reconocer qué es lo que hace divertido al juego y transmitirlo a los demás.
Por ejemplo, puedes hacer más divertida la explicación tomando en cuenta el tema de cada juego. La temática de un juego (ya sea un juego con guerras, granjas, ciudades, un futuro post apocalíptico o un pasado alterno) puede ayudarnos a explicar conceptos de manera divertida.