La Ética de las Reseñas Pagadas

En semanas pasadas grabamos el podcast hermano de Mariachi Meeple con los integrantes del mismo. El tema del cual hablamos es qué opinábamos de las reseñas pagadas en el mundo de los juegos de mesa. El podcast dió para una discusión interesante (de hecho, los invito a que lo escuchen). Tan interesante y tanto siento que faltó por decir, que decidimos hacer este artículo para ahondar un poquito más.

Cabe aclarar varias cosas. En este artículo me referiré al término «reseña» sólo para hablar de reseñas de juegos de mesa. Para no herir susceptibilidades, no diré nombres de ninguno de los medios a los que me refiero. A final de cuentas será responsabilidad de cada lector poner nombres y buscar pruebas o preguntar a creadores de contenido, si así lo quiere.

Además, les puedo asegurar que mucha de la información que se expone acá viene de pláticas con otros generadores de contenido lúdico o de discusiones en foros «semi privados» en los que generadores de contenido han hablado libremente del tema.

También quiero aclarar otra cosa en la que quiero hacer hincapié. Esto no se trata acerca de si la gente merece o no que les paguen por sus esfuerzos. Esto se trata de quién está pagando. Hay muchos medios de habla inglesa que hacen campañas de crowdfunding, tienen Patreon u otras plataformas parecidas y todo para lograr que sea la misma audiencia quien ayude a pagar por esos contenidos. A mí, esto se me hace genial; porque cualquier esfuerzo por crear contenido de calidad merece remuneración.

Con esto aclarado, sigamos.

Es interesante ver que las reseñas pagadas son un fenómeno que casi no se da en los países de habla hispana. ¿Por qué? Bueno, la industria no es tan grande como para que los diseñadores y las editoriales justifiquen ese gasto. Tan siquiera no comparado con industrias tan grandes como la alemana o la estadounidense. Pero aún así, sí existen generadores de contenido que cobren por contenidos relacionados a juegos específicos.

Acá hay algo interesante. ¿Notan que no dije «cobran por reseñas»? Lo hice por una razón.

¿Qué es una reseña?

Tenemos que saber de qué estamos hablando antes de sacar los trinches y las antorchas. Hay que definir el alcance del término «reseña». Podemos decir que una reseña es una evaluación crítica de un trabajo. Las reseñas tiene que evaluar y ser subjetivas. Es la opinión personal lo que las hace deliciosas. No existen reseñas objetivas, son un mito. Aunque algo que es cierto es que la persona que da una reseña debe tener suficiente contexto del mundo en el que ese trabajo u obra vive, debería ser lo más informada posible.

Es por eso que decir «Me gusta la caja del juego» es una opinión, pero no necesariamente una reseña, porque no está evaluando. «La caja del juego es hermosa» sigue siendo una opinión, pero está evaluando. Podríamos decir que la segunda está más alineada con lo que esperamos de una reseña.

El problema es que a cualquier cosa le estamos diciendo reseña. Pero es necesario definir bien las cosas.

Es importante decir que las reseñas tienen una expectativa de la audiencia que las consume. Y aquí es cuando las cosas se ponen escabrosas. Las reseñas más comunes y con las que más estamos familiarizados son aquellas que buscan guiar a los consumidores. Algo que les ayude a evaluar el trabajo que se está reseñando. Las reseñas de películas, por ejemplo, te pueden ayudar a saber si vale la pena (subjetivamente) ir a gastar dinero al cine para ver una película. Lo mismo con las reseñas de restaurante. Buscan ser guías para consumidores.

Entonces, las reseñas son subjetivas, buscan evaluar algo y a la vez quieren ayudarle a la audiencia a tomar decisiones con respecto a lo que se está reseñando. No es objetiva, pero busca ser informada. Y algo que se está implicando con esto es que la audiencia debe confiar de que la reseña se hace con sus intereses en cuenta. Las reseñas son para la audiencia, para ayudarles a tomar decisiones.

Hay mucho (muchísimo) contenido de juegos de mesa que no son reseñas. Noticias, videos de instrucciones, playtroughs, videos en los que graban una partida de un juego o todos esos que no buscan evaluar y opinar. Todos estos contenidos y las personas que los generan pueden cobrar por sus servicios de cobertura sin tener ningún problema moral o ético.

¿Existe entonces un problema ético con las reseñas pagadas?

Para contestar esta pregunta debemos pensar en otras preguntas más.

La primera es ¿para quién es la reseña? en el caso de este blog, por ejemplo, la reseña es para nuestra audiencia. Y esos son ustedes. No las editoriales, no los diseñadores o  ilustradores de juegos de mesa (aunque están invitados a leer). Ustedes.

Escribimos contenido relacionado con el mundo de los juegos de mesa y hacemos reseñas que van desde nuestras opiniones personales. ¿Qué es lo que esperamos? Que entiendan los matices de los juegos a través de nuestros ojos.

La segunda pregunta que nos debemos hacer si queremos saber si existe un problema con las reseñas pagadas es ¿a quién me debo o con quién estoy en deuda para poder hacer esta reseña? Esta parte se pone un poquito más escabrosa. Pero, básicamente se refiere a las personas que te permiten o hacen posible que puedas hacer esta reseña.

En el caso de este blog… no recibimos ninguna compensación económica. No tenemos anuncios o publicidad, ni siquiera tenemos enlaces afiliados. No tenemos un Patreon ni hacemos campañas de Kickstarter para financiar los servidores en donde está alojada la página, el tiempo que nos toma hacer el contenido, o cualquier costo asociado con hacer que el blog funcione. Nuestra única recompensa es el impacto (esperemos que sea positivo) que este blog pueda hacer en el mundo de habla hispana los juegos de mesa. Sólo nos debemos a ustedes, que leen esto.

En este caso, mi audiencia y mis obligaciones están alineados. Pero existe una manera de referirse a los casos en los que esto no sucede: conflicto de intereses.

¿Y a mí qué me importa que haya un supuesto conflicto de intereses?

Esto fue algo que surgió en la plática del podcast. «A mi no me importa porque yo creo en lo que ese reseñador dice» o «A mi no me importa porque lo que me interesa es ver cómo funciona el juego».

La verdad es que como audiencia nos hemos hecho cada vez menos críticos. Muchas veces no nos cuestionamos qué es lo que está detrás de los medios que consumimos. Y eso, aunado con lo fácil que es crear contenido, ha hecho que haya una gran crisis de noticias falsas y desinformación. Como audiencia es difícil intentar estar consciente de lo que está detrás. Aunque si llegaron hasta esta parte del artículo, lo más probable es que sí estén interesados en esto. Felicidades. Pero la verdad es que la mayoría de la gente no se cuestiona esas cosas.

«Pero Matatenos, acaso no el facilitar copias para reseñar también es una especie de pago». Sí. Y no. Quizás valga la pena abordar la parte de las copias de reseña en otro momento, porque son un caso interesante. Pero el público entiende y conoce más del contexto de las copias para reseña. Pero quizás es más complicado para el público cuando entramos en el mundo de las reseñas pagadas.

En el podcast de MariachiMeeple hablamos de los costos de ser citado por personas que hacen reseñas. Muchas veces los costos están alrededor de los $400 USD. Y hablando con Saúl Sánchez de Malinche Games (diseñador que forma parte del podcast) nos comentó que, como diseñador o editorial, normalmente estarías dispuesto a pagar eso si recuperas tu inversión y más a la hora de vender el juego. Y aquí está lo importante. Para que alguien quiera comprar un juego basado en una reseña pagada, la reseña pagada no va a ser mala.

¿Van a recibir reseñas negativas las personas que pagan por ella? Por lo que se ha preguntado en grupos de Facebook de creadores de contenidos lúdicos de habla inglesa, la respuesta general es «no». En el mejor de los casos, los reseñadores van a aceptar reseñas pagadas sólo de juegos que les gusten genuinamente. Pocas veces encontramos reseñas o críticas negativas a lo juegos de mesa. Yo creo que esto sucede por dos cosas:

  • La mayoría de la gente que crea contenido lo hace empezando con su colección. Y pues tienen juegos que les gustan.
  • Los juegos malos no son divertidos. ¿Por qué le invertiría tiempo a jugar juegos malos si puedo jugar juegos buenos? Cuando los reseñadores encuentran juegos malos, dejan de jugarlos y ni siquiera buscan reseñarlos. Tan siquiera en la mayoría de los casos.

Aquí entonces vemos que el mismo hecho de decidir qué reseñar o no es subjetivo. Y es parcial. Hace que la mayoría de la cobertura que reciben los juegos de mesa sean tan positiva.

¿Y cuál es el problema?

Las reseñas pagadas te dan otra razón para crear reseñas positivas. Si aceptas una reseña pagada y quieres seguir aceptando reseñas pagadas, lo más probable es que no quieras hablar mal. Porque las editoriales no te van a pagar por reseñas negativas de sus juegos.

No estoy diciendo que los medios que aceptan pago por reseñar sean malos. No estoy diciendo que su trabajo no vale (se hecho, yo considero que el trabajo de una reseña vale más que los $400 USD que se cobra). El problema no es que esas personas recibamos compensación por nuestro trabajo. El problema es de dónde viene ese dinero.

Acá existe conflicto de intereses. Y esto genera un dilema ético.

Una persona pagando por el servicio espera recibir un valor agregado a la par de lo que pagó. Acá encontramos dos tipos de reseñadores, aquellos en los que su producto son las reseñas que hacen (y sus clientes son su audiencia) y aquellos en los que su producto es su audiencia (y la venden a las editoriales).

Sí, siempre puedes decir que es una reseña pagada. De hecho, siempre lo debes decir. Pero esto no garantiza nada. Hay reseñadores que lo dicen de manera muy velada o simplemente lo hacen de manera poco visible. Eso no habla bien de ellos. Y aún así, estudios demuestran que cuando las personas que hacen reseñas les dicen a sus audiencias que son reseñas pagadas, se sienten incluso con más libertad de ser parciales con respecto a lo que evalúan.

Concordia Tablero

Las audiencias se merecen honestidad.  Si lo que estás diciendo tiene un juicio de valores con un contexto de evaluación, estás ofreciendo una reseña. Con reseñas pagadas, entonces, estás vendiendo tu opinión. Y existe un conflicto de intereses: puede que seas completamente recto y completamente honesto con respecto a tu punto de vista, pero no me garantiza que todo lo que mencionamos antes no entre en juego a la hora que me des tu opinión. ¿Estás dando tu opinión pensando en mí o pensando en la persona que pagó la reseña? Aunque quiera confiar en la persona que hace la reseña, y no creo que nadie quiera vender su credibilidad por tan poco. Pero el conflicto de intereses es real y existe.

No buscamos decir si es bueno o malo. Tampoco somos la policía de las reseñas de juegos de mesa. Lo que menos esperamos es juzgar gente. Sobre todo pensando que la comunidad de reseñadores en español es pequeña. Y muy poca gente que crea contenidos lúdicos puede vivir de eso. Quizás muchos digan que eso no es tan importante porque somos muy pequeños como mercado. Pero lo que hagamos y decidamos hoy en día será lo que ponga el estándar para el futuro de los medios de juegos de mesa en español.

¿Qué es lo peor que puede pasar? Que acabemos como la comunidad de reseñas de videojuegos. Una industria tan millonaria se vio envuelta en el escándalo y se el conflicto ético se volvió un problema generalizado. En los juegos de mesa quizás no sea siquiera un problema, o quizás nunca sea algo que llegue a esas proporciones. Pero si no tomamos en cuenta nuestros dilemas éticos como comunidad y como creadores de contenido ahora, será más difícil hacerlo después.

Y aquí aprovecho para preguntar: ¿qué opinan ustedes de las reseñas pagadas?

Last Will: perdiendo dinero para ganar una fortuna

Last Will

En el 99% de los juegos de mesa que se hacen, los jugadores intentan ganar obteniendo puntos, dinero, influencia o alguna otra cosa; no importa lo que sea, siempre se trata de obtener más. Cuando escuché que Last Will no entraba en el 99%, me interesó bastante. En este juego los jugadores intentan gastar lo más rápido posible su herencia para quedarse con el resto de la fortuna, ya que su tío millonario que murió, decidió que dejaría su fortuna a quien supiera disfrutarla mejor. ¿Y que mejor que despilfarrara en fiestas, cenas, propiedades e invitando a tus amigos?

El tema ed nuevo para un juego de mesa, y es tomado de la película Brewster’s Millions, de las cuales hay dos versiones, una filmada en 1945 y otra en 1985. Ambas películas fueron basadas en la novela editada en 1902 de George Barr McCutcheon.

Si la temática les parece interesante, el cambio de mentalidad de intentar perder dinero es algo de lo que da mayor dificultad al principio. Veamos lo que Vladimir Suchy nos prepara con este novedoso juego.

Tablero de juego Last Will

Mecánicas de juego

A grandes rasgos, el juego tiene mecánicas de worker placement (colocación de trabajadores) y de hand management (manejo de mano) que son lo que hace que el juego avance; sumado con action points (puntos de acción) y engine building (construcción de motor), lo hacen un juego interesante.

Al principio del juego cada jugador recibe dos peones de chicos mandaderos (sombreros de copa de madera) un marcador de planificación, un tablero personal con espacio para cinco cartas y una herencia de 70 libras.

Lo primero que hay que entender es que en el juego existen cuatro tipos de cartas que te ayudarán a gastar la fortuna de tu tío:

  1. Eventos. Son cartas de un sólo uso que te permiten hacer algunas salidas extravagantes. Puedes aumentar la cantidad de dinero gastado usando acompañantes.
  2. Ayudantes y gastos. Estas cartas se juegan en el tablero personal. Te permiten gastar dinero cada turno o hacer que ciertos eventos sean más caros. Algunos dan algún privilegio o acción especial que puedes hacer en tu turno.
  3. Propiedades. Son una manera fácil de gastar mucho dinero, ya sea a la hora de comprar o dejarlas decaer para que se devalúen (una mecánica interesante) gastar dinero para mantenerlas en buen estado (si son mansiones, casas de vacaciones o casa en la ciudad) o llevar animales y gastar dinero manteniéndolos (si son granjas).
  4. Acompañantes. Se trata de perros, caballos, invitados o un chef. Se pueden jugar junto con eventos o propiedades para hacer la carta más cara cuando se activa.

Tablero personal Last Will

En cada ronda, los jugadores tendrán que hacer lo siguiente.

  1. Mantenimiento. En el tablero de mandados, hay espacios que deben ser llenados con ciertas cartas boca arriba que después podrán ser obtenidas por los jugadores más adelante en la ronda.
  2. Planeación. Los jugadores tomaran turnos para ocupar un espacio en el tablero de planeación, el cual determinará cuatro cosas: el número de cartas boca abajo que podrá sacar de los mazos, el número de chicos mandaderos que podrá usar, las acciones que podrá hacer, el orden de turno por el resto de la ronda.
    Cada espacio en el tablero de planeación tiene distintos valores para cada una de estas cosas. Los jugadores toman sus cartas boca abajo en esta fase.
  3. Mandados. Cada jugador colocará sus chicos mandaderos en el tablero de mandados para hacer distintas cosas: tomar alguna de las cartas que está en el tablero, tomar cartas boca abajo, ajustar los valores de las propiedades cuando se compran o vender, ir a la ópera o aumentar el tamaño de su tablero personal.
  4. Acciones. En esta fase los jugadores pondrán a prueba su capacidad de desperdiciar dinero usando cartas de eventos y activando cartas en su tablero de jugador. Cada jugador recibe un turno para jugar cuantas cartas pueda hasta que ya no tengan acciones. Los jugadores deben optimizar el número limitado de acciones para mantenerse competitivos.
  5. Limpieza. Cualquier carta que no se haya usado en el tablero de mandados se descarta y las piezas se regresan para la siguiente ronda, se mueve el marcador del primer jugador. Los jugadores sólo pueden mantener dun máximo de dos cartas en su mano y descartan las necesarias. Si se juegan siete rondas o un jugador logra deshacerse de su dinero y de sus propiedades al final de la misma, esa es la última ronda jugada.

Con esto, el juego fluye intentando gastar la mayor cantidad de dinero, comprando propiedades y haciendo acciones extravagantes. Sólo vale la pena notar que existe una mecánica de devaluación del valor de algunas de las propiedades que permite perder dinero a largo plazo o a corto plazo si es que se decide gastar en mantenimiento de las mismas.

Además de eso, vale la pena destacar que un jugador no puede quedar en bancarrota si tiene propiedades. Por lo que es necesario venderlas y gastar el dinero que obtengas de venderlas para estar más cerca de ganar.

Peones y billetes de Last Will

Conclusión

Adoro la idea de un juego económico «al revés». Hay un sentimiento de satisfacción cuando logras hilar varias cartas y gastar un montón de dinero ficticio por el cual no tuviste que trabajar (de manera ficticia). A todas las personas con las que he jugado les ha encantado el tema.

Además de eso, el juego está ambientado en la Inglaterra Victoriana, y el arte, modo de juego y tema trabajan perfectamente bien juntos.

Cuesta adaptarse al sistema de perder dinero. También hay varios mazos de cartas, varios tipos de cartas, un montón de iconografía y pequeñas reglas que quizás a algunos jugadores cueste trabajo reconocer. Sobre todo en la parte de iconografía, que para unos casos puede ser confusa, pero hay una tabla en la parte de atrás del manual que es necesaria para esto.

Quizás puede llegar a ser un poco frustrante cuando en el tablero no hay una sola carta que pueda ayudarte en tus planes, o existe pero es algo que a la mayoría de los jugadores les puede ayudar, lo que hace que el orden de turno sea a veces demasiado importante. Es decir, a veces existe una jugada óptima en el tablero para todos y todos vayan tras de ella.

En el juego, para poder avanzar, es necesario armar un motor con las cartas de propiedades y de ayudantes que te permita poder jugar de manera inteligente tu tablero personal. Pero también es necesario ir desarmando ese motor en el momento óptimo y de la mejor manera para que te permita gastar la mayor cantidad de dinero, lo que hace que este juego se convierta en una lucha por encontrar el timing perfecto, por lo cual se beneficia de darle varias jugadas.

Si algo es cierto, es que Vladimir Suchy ha logrado tomar un tema y convertirlo en un juego único con una combinación de mecánicas que, sorprendentemente, funciona muy bien. El mejor rato que tendrás perdiendo dinero.

21 consejos para hacer mejores reseñas de juegos de mesa

reseñas

En La Matatena nos encantan los juegos de mesa. Y sabemos que para poder promover el hobby fuera de nuestros círculos es necesario no sólo mejorar la distribución de los juegos y hacer que estén más disponibles, es necesario la profesionalización de los medios que los promueven. En los países hispanoparlantes existen muy buenos blogs y medios que hablan del mundo de los juegos de mesa, pero pocos se han preocupado por tomarse las cosas realmente en serio. Es por eso que en La Matatena queremos darles consejos para hacer mejores reseñas.

Si alguna vez quisiste hacer reseñas, si es que acaso tienes un blog o un canal de YouTube o incluso un podcast, o si simplemente quieres disfrutar de los juegos pensando como un reseñador, esta lista es para ti.

Sin un orden específico (como suelen ser nuestras listas) les damos 21 consejos para hacer mejores reseñas.

  • Juega muchos juegos.
    Es importante conocer juegos con diferentes mecánicas para que puedas comparar otros juegos con lo que estás reseñando y reconocer las diferencias o nuevos aportes de estos juegos.
  • Encuentra tu estilo.
    Esto es algo que sólo obtienes con la práctica. Haz reseñas como si quisieras hablar con un amigo al que no quieres aburrir: cuenta historias y que no te de miedo entrar en algunos detalles. Escribe una reseña y comienza a editar. Si esperas una hora, relees y editas, te darás cuenta de lo que pasaste por alto o lo que puedes mejorar.
  • Mantén un formato.
    Cada que hagas una reseña procura hacerlo de la misma manera; en La Matatena tenemos una forma de hacerlo y siempre lo hacemos así; encuentra tu manera para que sea familiar para tus lectores, escuchas o viewers.
  • Reseña para tu público, no para las editoriales de juegos.
    Debes conocer quién es tu audiencia. Tal vez te sientas en deuda con la editorial que te mandó un juego; pero si no eres honesto con tus lectores, no estás ayudando a nadie. ¿Qué quieren saber tus lectores? En el caso de La Matatena tenemos lectores que son jugadores muy serios, pero también gente nueva al hobby. Intenta ver qué preguntas tendrían e intenta contestarlas en la reseña.
  • Lee las reseñas de otras personas.
    Lee a más personas que hacen reseñas. Ve reseñas en YouTube o en podcast. Pero sólo de juegos que no vayas a reseñar o que ya hayas reseñado. Eso te ayudará a ver juegos desde la perspectiva de los demás.
  • Revisa tus escritos.
    Este es en especial para los blogs: relee y relee hasta que estés seguro que tu escrito no tiene errores ortográficos o gramaticales. Es fácil pasar esto por alto así que, recomiendo, leer el texto de final a principio para ver si hay errores de dedo. Aprende a usar acentos (sobre todo diacríticos). Conoce los errores más comunes en español y aprende a evitarlos.
  • Si aceptaste una copia de un juego para hacer una reseña, haz la reseña.
    A las editoriales y distribuidores de juegos les cuesta dinero mandarte una copia para reseñar. Si tu decides aceptar una copia y nunca la reseñas, esto puede afectar a otras personas que quieren reseñar el juego, además de que quedas mal con quien te lo haya mandado.
  • Es válido rechazar una propuesta de reseña.
    Si no te llama la atención o no es algo que le vaya a interesar a tus lectores, no tienes que decir que sí. Si alguien te ofrece un juego para reseñar no tienes que tomarlo forzosamente.
  • Los juegos de mesa son el trabajo de alguien más, respeta eso.
    He jugado juegos de mesa muy malos. Pero La Matatena tiene suficiente tráfico como para que muchas personas nos lean, y eso conlleva ciertas responsabilidades. Si en algún momento llega un juego que es tan malo que no hay manera de decirle a nuestros lectores que deberían jugarlo siquiera, lo ideal es contactar a la casa editorial que lo mandó y compartir tus pensamientos. Algunas veces te dirán que no hay problema, que es algo que pasa y que escribas una reseña honesta, pero también puede que te pidan que entonces no publiques nada. Quizás es algo personal, pero aquí preferimos hablar de buenos juegos que nos emocionan en lugar de decirle a los lectores que no compren un juego.
  • Aprende a leer manuales y reglamentos de juego.
    Quizás una de las partes más pesadas es leer los manuales porque, algunas veces, están muy mal escritos. A veces es culpa de una mala traducción, pero algunas otras simplemente son malos. Pero tienes que entenderlos no sólo para jugar el juego sino también para explicarle a tu audiencia.
  • Haz preguntas.
    Si no entiendes una regla, pregunta al diseñador o a la editorial. No sólo digas que un juego es malo si no entiendes cómo jugarlo. Las preguntas pueden ayudar mucho a los diseñadores o editoriales a mejorar sus manuales, sobre todo si es una versión preeliminar.
  • Juega por lo menos 5 veces un juego antes de reseñar.
    ¿Por qué cinco? Es un número que te permite encontrar algunos de los mecanismos internos del juego, además de probarlo con distintas cantidades de jugadores. Esto te permitirá dar una buena opinión y no sólo una impresión.
  • No tengas miedo de simplificar.
    De hecho, aprende a hacerlo.  Nuestro pasatiempo es genial y hay mucha gente muy intensa. Aún así, muchos no saben lo que es un juego 4X (esos que piden eXplorar, eXpandirese,  eXplotar recursos y eXterminar a los demás) o quizás no saben que un d6 es un dado de seis lados. En cada reseña, explica los conceptos que puedan resultar ambiguos la primera vez que los menciones. Sí, en cada reseña.
  • Conoce a la gente de la industria.
    Ya sean diseñadores locales de juegos de mesa, gente relacionada con la distribución o publicación de juegos, es necesario conocerlos. La mayoría son muy amigables y quieren compartir lo que hacen. Contáctalos por internet y conócelos en persona de ser posible. Quizás una buena relación te pueda dar alguna información especial o algo más.
  • Comparte cuando publiques tus reseñas.
    Promocionar en redes sociales cuando haces una reseña te ayuda; también ayuda a las editoriales y distribuidores. Avísales y espera que ellos también te ayuden a compartir (aunque no es su obligación).
  • Intenta hacer las cosas a tiempo.
    Siempre pregunta si el juego tiene una salida al mercado o algún Kickstarter con el que se quisiera cumplir y para el cual valdría la pena tener la reseña lista. De ser ese el caso, intenta ayudarlos y ten la reseña lista. Tú escribes para tu audiencia, pero eres parte del plan de marketing de las editoriales.
  •  Si recibiste una copia en un estado de prueba, pide una copia del juego terminado.
    Aquí es tu reputación la que está en juego, así que valdría la pena asegurarte que tu reseña se sigue manteniendo o si ha habido cambios significativos que vale la pena notar. También puedes escribir otro artículo para darle seguimiento a tu reseña, algo que le encantaría a las editoriales.
  • Usa material original para tus reseñas.
    No copies el material de alguien más. Si puedes tomar fotos originales bien hechas (y subirlas a plataformas donde se puedan compartir fácilmente como BGG o la BSK), videos hechos por ti o cualquier otro material audiovisual, intenta hacerlo tú.
  • No seas malicioso en tus reseñas.
    La industria de los juegos de mesa es pequeña y todos se conocen. Criticar intentando ser innecesariamente duro, excesivamente sarcástico o ensañarte con un juego no te va a dar una buena reputación. Quizás haga reír a un par de personas, pero tu público más importante es el que se sienta identificado contigo.
  • Intenta ser positivo.
    Todos podemos encontrar algo en los juegos que nos gustaría que fuera diferente, aún así, siempre es importante mantener el tono general de la conversación positivo. Si alguien empieza leyendo una reseña completamente negativa, es probable que el tono se mantenga. Eso es aburrido para la audiencia. Los juegos son divertidos y es probable que ese juego que reseñas tenga algo bueno y divertido, aunque nos ea para ti.
  • Diviértete.
    Jugamos para divertirnos, reseñamos porque nos gusta compartir esa diversión. Si nos mantenemos así, no importa lo que pase, nos la pasaremos bien.

Si te interesa que reseñemos un juego para tu editorial, no dudes en contactarnos. Estaríamos felices de reseñar tu juego.

Why I Kept It: platicando de juegos de mesa en dos minutos

Why I Kept It

Matt Morgan es uno de los columnistas de juegos de mesa más importantes de los últimos años, escribiendo para blogs como Wired o MTV, hablando exclusivamente de juegos de mesa. Hoy en día escribe en varios blogs y trabaja como el encargado del área de juegos de mesa en PAX (el famoso festival de juegos que se lleva a cabo en Seattle, Boston, Melbourne y San Antonio). Además es el creador de Why I Kept It.

A finales de octubre de este año, Matt empezó su nuevo proyecto: Why I Kept It, un canal de videos de YouTube en el que en dos minutos nos habla de los juegos que ha mantenido en su colección durante los últimos 10 años. A veces hace algunas críticas interesantes y habla de por qué los sigue manteniendo en su colección.

La verdad es que el canal es muy bueno, ya que Matt logra reseñar muchos de los juegos de manera concisa, concentrándose sobre todo en las peculiaridades de cada uno. Se centra en lo que los hace distintos y cómo impacta eso a los jugadores.

El canal nos permite conocer variosjuegos, incluídos algunos títulos interesantes, otros clásicos o algunos muy llamativos (hay algunos que él mismo dice no son tan buenos) este canal es para ustedes. Matt logra incluirnos en el espíritu de su colección. Y nos da a conocer las curiosas razones que pueden dar pie a que un juego se mantenga en su colección.

Su estilo desenfadado y el límite auto impuesto de explicar los juegos de mesa en aproximadamente dos minutos hacen que el cabal sea ligero y tenga a su vez excelente contenido. Si están esperando buenas anécdotas, reseñas rápidas y buenos juegos que puedan agregar a su colección, quizás Why I Kept It sea una buena adición a sus suscripciones de YouTube.