Juegos de Mesa Pesados: Complejidad y Profundidad

Más de una vez he escuchado a la gente hablar de juegos pesados. Y sí, es un concepto interesante, pero también es un concepto que llega a ser bastante ambiguo. Los juegos de mesa pesados —de los cuales tanto se jactan los esnobs de los juegos de mesa— son en realidad un término bastante abstracto al que vale la pena darle un vistazo.

Mucho del probema con el nombrar los juegos «pesados» viene de BoardGameGeek (BGG). La plataforma más grande de juegos de mesa en Internet, tiene una sóla manera de evaluar la complejidad y profundidad de los juegos de mesa: el peso. Como la mayoría de las cosas en BGG el peso es asignado por los mismos usuarios. Mediante un algoritmo, el peso se promedia y se evalúa, dándonos la calificación que vemos ahí. Una calificación que va del 1 al 5 y que obedece el siguiente criterio:

  • 1: Ligero
  • 2: Medianamente Ligero
  • 3: Medio
  • 4: Medianamente Pesado
  • 5: Pesado

Pero algo que falta definir es eso: pesado y ligero. Es por eso que la objetividad logra afectar mucho estas calificaciones. Y estas calificaciones parecen carecer de un punto intermedio que logre tener cualquier dejo de subjetividad.

¿Cómo podemos mejorar esta situación? Siendo un poco más granulares. Dividiendo un poquito más el peso del juego. Y algo es cierto: acá no pretendemos quitarle la  subjetividad al tema ni descubrir el hilo negro. Lo que proponemos es tener una mejor manera de explicar el peso de los juegos de mesa. Y no es algo que no se haya propuesto antes, pero quizás es algo que podamos expresar de manera clara en el blog.

Complejidad y Profundidad

Para nosotros, la complejidad de un juego de mesa va más de la mano de las reglas y de qué tan difícil es aprender a jugarlo. Ojo, no es qué tan difícil es aprender a jugarlo bien, la complejidad va más de la mano de las reglas y las mecánicas. Cuando hablamos de complejidad, podemos fácilmente (y de manera muy simplona, pensarán algunos) dividirlos en tres niveles:

  • Complejidad Baja: Mecánicas sencillas, cualquiera pude aprender a jugarlo en un par de minutos. El juego fluye rapidísimo.
  • Complejidad Media: Un poco más de «carnita» con respecto a las reglas. Existen varias reglas que hay que mantener en mente cuando tomas un turno, pero nada que alente demasiado el juego.
  • Complejidad Alta: Muchas reglas pequeñas con excepciones, fiddly y mucho cromo (véase el Glosario Lúdico de la Lengua Jugona), muchas pequeñas reglas que hay que tener en cuenta cada turno. Mucho mantenimiento en el tablero o en el juego en general.

Ahora, si hablamos de complejidad, vale la pena hablar de la profundidad. El otro eje sobre el que podríamos evaluar el peso de un juego de mesa. Un juego profundo es un juego quemacerebros a partir de las opciones, la táctica y la estrategia. En cuanto a profundidad, podríamos también dividirlo en tres niveles:

  • Profundidad Baja: Las decisiones son bastante obvias. No es necesario preocuparse tanto a la hora de tomar decisiones. La estrategia ganadora es fácil de ver.
  • Profundidad Media: No es difícil escoger una estrategia. Existen varias opciones de estrategia y varias decisiones tácticas que tienes que hacer turno con turno.
  • Profundidad Alta: Quemacerebros por excelencia. Juegos con muchas opciones, lo que los americanos llaman sandboxy. Un juego en el que puedes construir y personalizar estrategias, las opciones son muchísimas. Sientes que siempre hay algo nuevo que aprender del juego.

Cuando combinamos complejidad y profundidad, podemos hablar ahora sí de distintos niveles de peso en los juegos de mesa. Porque simplificar la dificultad de un juego por su peso es demasiado básico, pero un sistema complejidad-profundidad podría dar mejores resultados. ¿Qué creen ustedes?


Ya tenemos nuestro top de juegos de mesa quemacerebros, y también tenemos un artículo en el que hablamos de las 7 características que dan profundidad en los juegos de mesa, de una manera un poco distinta. Los invitamos a que les den un vistazo.

En La Matatena nos gustan los juegos de complejidad media o baja y de profundidad media o alta. La alta complejidad de un juego no nos gusta mucho, hace que el análisis parálisis y el flujo del juego disminuya. Juegos de baja complejidad y alta profundidad son joyas que nos encantan.

Ahora te preguntamos nosotros: ¿qué tipo de juegos te gustan a ti?