Tiny Epic Western: pequeño worker placement con poker

Tiny Epic Western

Si buscan un juego pequeño en tamaño pero grande en profundidad, siempre es interesante voltear a ver la saga de Tiny Epic de Scott Almes. En el caso de Tiny Epic Western tenemos un juego de 2 a 4 jugadores (tiene opción a solitario) con mecánicas de worker placement combinadas con dados y poker.

Quizás suene como que la combinación es algo disonante. Pero logra tener un juego… digamos interesante. Aunque valdrá la pena ahondar un poco más en las conclusiones. ¿Es un juego que valga la pena? ¿Acaso un digno representante de la saga de Tiny Epic? Veamos.

Pero primero, agradecemos a la editorial por facilitarnos una copia para reseñar su juego.

Mecánicas

Los jugadores tienen seis rondas para hacer puntos comprando propiedades. Para hacerlo, tendrán que producir y gastar alguno de los tres recursos de influencia: ley, oro o pólvora/poder. Cada jugador tiene un poder único que da asimetría al juego y permite cambiar un poco las reglas.

Juego en progreso

Como bien lo mencionamos, la mecánica principal de Tiny Epic Western es el worker placement combinado con poker. El juego se juega en varias rondas y al inicio de cada ronda se hace un acomodo inicial. En este acomodo hay seis locaciones que tienen distintos espacios para trabajadores y cada una de ellas tiene un porche en donde se pude colocar una propiedad. Al lado de cada locación, se colocan cartas de poker. Estas influenciarán directamente las acciones que se lleven a cabo en las locaciones adyacentes. Hay que recordar que cada locación tiene distintos espacios para poner trabajadores.

Al inicio de cada ronda, cada jugador recibe dos cartas de un mazo personalizado de poker. El mazo tiene 4 palos distintos y los números del 1 al 5. Los mazos tienen distintos valores a la hora de puntuar las manos de poker.

Tablero personal

En cada ronda hay varias fases:

Colocar trabajadores (miembros de tu pandilla). En orden, cada jugador colocará un miembro de su pandilla en los distintos puntos de las locaciones. Entre las cosas que hay que hacer es obtener recursos hasta cambiar las cartas en tu mano. Hay algunos espacios que te permiten decidir entre obtener un beneficio inmediato o uno en la fase de resolución, si es que ganas el juego de poker de esa locación.

Si un jugador quiere ocupar un espacio que ya está ocupado, comienza un duelo que se resuelve con una tirada de dados. Las tiradas se pueden modificar revelando la carta que se tiene o gastando recursos. Si hay un duelo, el ganador es el que obtiene los beneficios d e ese espacio.

A veces, para ganar un duelo tienes que descubrir tu juego. Esto te puede dejar en severa desventaja para futuras rondas.

Resolución de acciones. Los jugadores revelan su mano y van resolviendo las acciones en las locaciones donde hayan puesto trabajadores. Para hacerlo tomarán en cuenta las cartas de poker adyacentes y la que tengan en su mano. Si en alguna locación no hay contrincantes, se juega una carta especial del «rival» y el jugador competirá contra el «rival». Cada locación tiene una bonificación por haber ganado que te permite tomar más recursos.

Resolución del Town Hall y compra de edificios. El Town Hall (alcaldía) es una de las locaciones especiales. Ganar la mano en el Town Hall te permite ser el primero en comprar edificios (de los cuales se revelan cinco en cada ronda) y avanzar un marcador de la industria de tu elección.

Los demás jugadores comprarán edificios según la fuerza de sus manos en el Town Hall. Comprar edificios es el corazón del juego. Puedes comprar edificios de los lugares en donde tengas a algún miembro de tu pandilla y sólo puedes comprar uno por ronda. Los edificios hacen tres cosas. Te dan puntos de victoria. Te otorgan puntos de industria y otorgan nuevos espacios para los trabajadores.

Después de eso, la ronda termina. Después de seis rondas, el jugador con más puntos de victoria es, sorpresivamente, el ganador.

Cartas de edificios

Sólo abriré un paréntesis para mencionar la importancia de puntos de industria. Conforme compras edificios vas ganando puntos de industria de Ferrocarril, Minas o Carretas/Comercio. Esto se convierte en una búsqueda de mayorías ya que quien tenga la mayoría de puntos de industria de cada una de ellas obtendrá ciertos puntos de bonificación dependiendo de la posición en el Town Hall.

Conclusiones

Digamos que Tiny Epic Western logra empacar mucho en una caja pequeña, aunque quizás empaque muchas cosas innecesarias y poco a la vez. Algo que puedo criticar es que aunque el juego te da algunas herramientas para intentar arreglar una mala mano, la suerte aún juega un papel importante. Tanto en el poker como en las tiradas de dados.

Aquí está una queja. Sólo hay una manera de ganar. Una estrategia que no permite mucha variedad. Aquí es donde el juego empaca poco. Creo que al contrario de los otros juegos de la saga, esto juega en su contra. Buscar obtener edificios con muchos puntos de victoria es la estrategia. Y la suerte juega un papel en ella. Definitivamente le quita profundidad al juego.

Bellos componentes

Además, los duelos son innecesariamente complicados. Acá es donde el juego empaca de más. En general una tirada de dados no es la mejor manera de decidir el futuro de tu estrategia. Es cierto que hay mecánicas para modificar las tiradas pero se sienten muy complicadas. Es como si viéramos un duelo en el Lejano Oeste, pero las pistolas se atroraron, los oponentes tuvieron que volver a cargar, y regresaron a ver la hora.

El elemento del poker le añade una capa de intriga a Tiny Epic Western. Pero si no te gusta el poker, lo más probable es que Tiny Epic Western tampoco sea tu primer elección. El juego se basa tanto en esto que pareciera que está desbalanceado a favor del mismo juego.

Cartas de poker

A mi en lo personal me gusta la mecánica de poker. Se me hace que es una manera interesante de darle sabor al juego, si no te molesta un poco de aleatoriedad en tus «euros» (lo pongo entre comillas porque no me convence que sea un euro). Los poderes únicos están balanceados y hacen que jugar sea interesante. En verdad tienes que cambiar tu estrategia dependiendo de los poderes de tus adversarios. El arte y la calidad de los componentes es excepcional y encaja a la perfección.

Es un juego que brilla a cuatro personas, pero que con dos o tres se puede volver menos interesante. En verdad la cantidad de jugadores influye mucho. Aunque existe una modificación al tablero y espacios disponibles dependiendo del número de jugadores, creo que nada gana a la interacción a la hora de resolver las manos.

Innovador pero quizás uno de los Tiny Epics más flojones. La verdad quería que Tiny Epic Western me gustara. Lo novedoso de sus mecánicas lo hacen único. Es un juego que va más allá de un filler y es bastante portátil. Combina muchas mecánicas en un sólo juego, lo que quizás lo haga muy interesante para los jugadores menos experimentados. Pero si buscan algo con profundidad y no tanta suerte, no es para ustedes. Aunque si les gusta el poker y los worker placement, deberían darle una oportunidad sí o sí.

Agradecemos a Gamelyn Games que nos haya cedido una copia para reseñar.

The Manhattan Project: Energy Empire, súper potencia mundial

Energy Empire

Existen muchos juegos que han dado de qué hablar en el último año. Para los fanáticos de los worker placement y de los euros en general, uno de los juegos refrescantes e innovadores ha sido The Manhattan Project: Energy Empire. El juego, creado por Tom Holly y Luke Laurie y editado por Minion Games, ha sido aclamado por la crítica principalmente porque combina dos ideas: worker placementengine building.

Cabe mencionar que el juego no es una expansión al conocido The Manhattan Project, el juego de Brandon Tibbetts que usa card drafting y worker placement en elque las naciones intentan competir para intentar construir mejores bombas. Aunque el juego comparte el arte y el tema, Energy Empire es otro juego completamente nuevo.

En Manhattan Project: Energy Empire, los jugadores tomarán control de un país que, después de la Segunda Guerra Mundial, intenta convertirse en una potencia económica y energética. Los jugadores construirán edificios, comprarán plantas de energía e intentarán aumentar su influencia en las naciones unidas, todo mientras contaminan el medio ambiente de su país.

Ya sea que estés jugando como un Japón que intenta aventurarse con la energía nuclear, o Iraq intentando usar sus reservas petroleras para darle energía a tu imperio, hay muchas maneras distintas de ganar; muchos caminos hacia la victoria.

Mecánicas de juego

El juego comienza cuando a cada jugador se les dan dos cartas de nación aleatorias, de las cuales selecciona una para ser su país; dependiendo de esta carta será lo que el jugador obtenga como bono inicial y lo que tendrá que hacer para ganar influencia en la ONU.

Además de eso, los jugadores obtendrán a sus primeros tres trabajadores i dos piezas de energía. Todo esto junto con una loseta de logro, que le permitirá ganar bonificaciones de puntos de victoria al final del juego.

En su turno, los jugadores tendrán dos acciones posibles: trabajar o generar energía. En el transcurso del juego los jugadores intentarán ganar puntos de victoria intentando tener mayor influencia en la ONU, manteniendo su medio ambiente limpio, construyendo estructuras y plantas eléctricas y algunos otros mecanismos interesantes.

Cuando los trabajadores deciden trabajar, seleccionan una de los 13 lugares disponibles en el tablero que le permiten hacer la acción de ese lugar. Similar a como se hace en otros juegos de worker placement, los trabajadores tienen que poner un trabajador en esa espacio para hacer la acción. Pero, al contrario que en oros juegos del mismo estilo, si ya hay un trabajador en un espacio, eso no elimina esa acción para los demás jugadores. Si una acción ya ha sido seleccionada una o más veces, los jugadores tendrán que agregar piezas de energía suficientes para poder usar ese espacio.

Los 13 espacios están divididos en tres tipos: 4 espacios de gobierno enfocados en el recurso ciencia, 5 espacios industriales enfocados en el acero y 4 espacios de comercio enfocados en el plástico. Existe, dentro de los 13 espacios, un espacio de cada tipo que permite construir edificios correspondientes. Hay un espacio de industria para construir edificios relacionados con la industria, igual para el gobierno y el comercio. Estos edificios son los que le permiten a cada jugador ir haciendo su propio engine building.

Los edificios comprados por los jugadores se convierten en nuevos espacios donde se pueden colocar trabajadores y/o energía. Pero no pueden ser activados directamente. Es decir, si un jugador activa un espacio de gobierno en el tablero principal, puede después activar algunos de los edificios de gobierno que haya construido, siempre y cuando tenga los trabajadores o energía correspondientes.

Cuando los jugadores deciden hacer la acción de generar en lugar de trabajar, ellos regresan a todos sus trabajadores a su reserva y descartan todas sus energías. Después de eso, tiran los dados (que representan las plantas de energía) y añaden las energías correspondientes a su reserva de energía. Pero cuidado el generar: las plantas de energía pueden hacer que contamines tu medio ambiente.

La contaminación es el reloj del juego. Dependiendo del número de jugadores, estarán disponibles cierto número de losetas de contaminación. Cuando estas losetas se terminan, se dispara la última ronda. La contaminación se coloca en los tableros de cada jugador cuando se hace la acción de generar, pero también cuando se compran ciertas estructuras o se hacen ciertas acciones. Algunos espacios y edificios dentro del juego te permiten limpiar el medio ambiente y descartar las losetas de contaminación de tu tablero personal.

Seis veces durante el juego, se disparan algunos eventos de impacto global cuando se alcanza cierto número de losetas de contaminación restantes. Estos eventos normalmente te dan puntos de victoria dependiendo de la limpieza de tu medio ambiente, renuevan ciertos espacios de estructuras y tienen eventos que afectan a todos los jugadores.

Una vez que se juegue la última ronda, después de colocar la última loseta de contaminación, se otorgan puntos dependiendo de las estructuras construidas, las plantas de energía que tengan, su estatus en la ONU y su medio ambiente. En un inesperado giro, el jugador con más puntos, gana la partida.

Conclusión

Manhattan Project: Energy Empire fue catalogado como uno de los mejores juegos del año 2016. Nuestro amigo Rahdo lo tomó como su mejor juego de ese año. Y no es para menos. Nunca pensé que la combinación worker placementengine building pudiera ser tan bien lograda como lo fue en este juego.

Ahora, hay algunas detalles que han hecho bastante ruido. Casi no hay interacción entre los jugadores; como puedes tomar acciones que ya se han jugado, prácticamente se elimina la interacción.

Los jugadores propensos al Análisis Parálisis, pueden encontrar difícil tomar algunas decisiones debido a que, algunas veces, existe bastante profundidad estratégica.

Los dados son una fuente de aleatoriedad. A mi me encantan, pero a muchos no les gusta. Aún así, creo que el juego te da suficientes herramientas como para poder minimizar el efecto del azar en el mismo.

Aún así, estos detalles son mínimos. El juego es magnífico. Los componentes son sorprendentes, de gran calidad y se ven y se sienten bien. La caja del juego pesa bastante, y es que los recursos son piezas bellísimas y bastante pesadas. El tema es bueno y las mecánicas lo hacen excelente.

Muchas veces los worker placement pueden ser algo estresantes: alguien puede seleccionar una acción necesaria para tu estrategia y arruinar tus acciones para el turno. En este juego esto se mitiga muchísimo, haciéndolo un juego que castiga mucho menos. Además el hecho de tener dos tipos de «trabajadores» (los trabajadores y la energía) le dan un sabor único al juego.

Si por algo destaca Energy Empire es porque es un juego que sobresale en varios niveles. Tiene profundidad estratégica mientras es accesible. Te permite crear un motor de manera casi natural e interesante (quizás la parte más satisfactoria del juego). El motor que construyes tiene varios niveles de profundidad, lo que lo hace algo poco común en el mundo de los engine builders. El azar es mínimo y muy bien manejado. Si son fans de juegos como Keyflower o Roll for the Galaxy, Energy Empire debe estar en su colección. Es por eso que en La Matatena le hemos dado 4.5 matatenas de 5.