Top 5 Juegos Cooperativos (si no te gustan los cooperativos)

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Los juegos cooperativos no son para todos. De hecho nosotros no somos muy fanáticos de los cooperativos. La principal razón es que muchos juegos cooperativos se prestan a generar un «efecto líder» en el que un jugador intenta dirigir a los demás, normalmente quien tiene más experiencia jugando ese juego o juegos de mesa en general.

Por eso decidimos escoger «5 Juegos Cooperativos para Gente que No le Gustan los Cooperativos» y les explicamos por qué los escogimos. Hay distintos tipos para todo gusto y el orden no muestra cuál es el más importante o el que más nos gusta.

 

Top 5 Alternativas a UNO

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Sabemos que UNO es quizás el juego de cartas más famosos del mundo. En parte porque Mattel se ha encargado de llevarlo a todos los rincones del mundo, pero también por la facilidad de ponerle reglas caseras.

Desarrollado en 1971 por Merle Robbins, un barbero del estado de Cincinatti. Al principio lo vendía desde su barbería. Después vendió los derechos del juego a un grupo de amigos liderados por Robert Tezak, dueño de una funeraria. Tezak fundó una empresa para promoverlo, la cual manejaba desde la parte de atrás de su funeraria. No fue hasta 1992 que vendió los derechos del juego a Mattel, quien se encargó de popularizarlo aún más.

Pero al juego se le notan los años. Y hoy en día podemos encontrar más y mejores juegos de cartas. En éste video les queremos enseñar 5 alternativas a UNO. No son todas las que nos gustan, pero son aquellas que sentimos vale la pena probar. Juegos rápidos, sencillos y que puedes llevar a cualquier lado.

¿Cuál es la alternativa que ustedes sugerirían?

The Mind: simpleza, sincronización y mente

Wolfgang Warsch se ha convertido en un diseñador estrella. Y casi de la noche a la mañana. El joven diseñador lanzó su primer juego en 2015, Dream Team. Pero después de eso no lanzó otro juego hasta 2018. Y no lanzó sólo un juego, lanzó seis juegos. Illusion, Ganz Schön Clever, The Quacks from Quedlinburg, Fuji, Brikks y su aclamado The Mind.

Pero eso no es todo. Con los juegos que lanzó ese año, se convirtió en el primer diseñador en tener tres juegos nominados a loa Spiel y Kennerspiel des Jahres. The Mind fue nominado a Spiel des Jahres 2018. Ganz Schön Clever y The Quacks from Quedlinburg a Kennerspiel des Jahres 2018.

Pero ¿es el hype por Warsch una moda o hay algo detrás? ¿Qué es lo que hace que sus diseños sean tan interesantes? Acompáñenos a revisar The Mind para ver uno de sus diseños más emblemáticos.

Mecánicas

The Mind es un juego cooperativo de caja pequeña para 2 a 4 jugadores, que incluye un mazo de cartas con números del 1 al 100. Además, incluye cartas con un conejo de peluche, que representan las vidas. Hay cartas especiales que tienen una estrella ninja (shuriken, 手裏剣). Y también hay cartas que se usan para llevar los «niveles» en los que van los jugadores.

El juego es exageradamente sencillo. Al inicio de cada nivel, se reparten cartas a cada jugador iguales al número del nivel. Es decir, en el nivel uno, cada jugador recibe una carta; en el nivel dos, cada jugador recibe dos cartas; y así sucesivamente. El objetivo del juego es ir pasando todos los niveles. Dependiendo del número de jugadores es el número de niveles, 8 niveles para cuatro jugadores y 12 niveles para dos jugadores. Además, los jugadores como equipo reciben cierto número de cartas de vida y de shurikens.

The Mind listo para jugar

Para pasar los niveles, los jugadores tienen que colocar las cartas que se les repartieron al centro de la mesa, en orden ascendente. No hay turnos. Al inicio de cada nivel, los jugadores colocan una mano en la mesa cuando ya estén listos. Una vez que todos la coloquen, se comienza a jugar. Como les digo, no hay turnos. Los jugadores van decidiendo cuándo lanzan un carta al centro del tablero. ¿Cuál es la complicación? No está permitido hablar.

Se convierte entonces mucho en un juego de timing, coordinación y sincornización. En cualquier momento de la ronda un jugador puede colocar una mano en la mesa para hacer un reseteo de la ronda. Cuando todos los jugadores colocan una mano sobre la mesa, comienza la ronda de nuevo. Esto es una sugerencia del juego que se va convirtiendo en algo importante conforme las rondas avanzan.

Si un jugador coloca una carta y otro jugador tiene una carta más baja, los jugadores pierden una vida. Además de eso, todos los jugadores que tengan una carta más baja que esa carta que hizo que se perdiera la vida, pueden descartarla sin penalización. Si se pierden todas las vidas, el juego termina y todos los jugadores pierden.

Los shurikens son un poder especial. Durante el transcurso de una ronda, un jugador puede levantar la mano. Esto simboliza que está proponiendo usar un shuriken. Si todos los demás jugadores aceptan unánimemente, se usa uno. Al gastarlo, los shurikens permiten a cada jugador deshacerse de su carta más baja.

Si los jugadores pasan todos los niveles, ganan como equipo.

Conclusión

Primero lo primero. Los componentes y el diseño no son nada especial. Son cartas que ni siquiera tienen un acabado satinado. El diseño gráfico del juego no es nada del otro mundo. Incluso llega a ser medio incongruente, porque no sé qué tiene que ver un conejo de peluche y las estrellas ninja con la mente. Pero bueno, se tiene que decir.

Pero hay algo que es cierto: el juego no necesita más.

La belleza del juego radica en la experiencia que genera. Esas reglas tan simples van creando una experiencia por demás interesante. Como les digo, el juego se convierte en una experiencia de timing. El jugarlo varias veces seguidas es lo que hace que, en verdad, se sienta que te estás sincronizando con los otros jugadores.

Pareciera incluso una farsa que un juego tan sencillo haya llegado a ser tan exitoso. Pero la verdad es que es su sencillez misma la que genera esta experiencia comunal

Top 7 Juegos de Mesa del 2018

Top 2018

Otro año que pasa, otros miles de juegos que son publicados. Como lo hemos hecho los últimos años, en La Matatena nos hacemos a la tarea de traerles lo mejor de lo mejor del año. ¿Los criterios? Básicamente gustos personales, hype en el mercado y en medios y trascendencia en la comunidad.

¿Quieren un punto de comparación? Lo tienen en Top 7 Juegos de Mesa del 2017. Aunque también pueden ver nuestra publicación con el Top 7 Juegos de Mesa más Esperados para 2018. Y les va un spoiler si lo hacen: tenemos muchos juegos que no esperábamos y que no nos causaban tanta ilusión como los mejores del 2018.

Si quieren saber cuáles fueron los mejores juegos de mesa del 2017, están en el lugar correcto. Comenten en este artículo, ¿cuál fue su favorito del año?

Root

El año pasado lo incluíamos en las menciones honoríficas de nuestros juegos de mesa más esperados. Esta año llegó con bombo y platillo y al contrario de lo que sucede con muchos juegos, vivió a la altura de las expectativas.  El juego es diseñado por Cole Wehrle e ilustrado por Kyle Ferrin.

¿Les suena familiar el nombre de Wehrle? Quizás porque colaboró en la creación de juegos como Pax Pamir o John Company. Pero Root sigue una corriente distinta, más basada en los juegos estilo COIN. Juegos completamente asimétricos, con distintas condiciones de victoria y distintos modos de juego para cada una de las facciones. Un elegante sistema de juego dirigido por cartas (card driven game) logra hacer que Root destaque de manera especial. Si a eso le sumas la priducción de Leder Games y la ilustración hermosa de Ferrin, estamos ante uno de los mejores juegos del 2018. Un puente ideal entre los juegos medios y los juegos pesados.

Rising Sun

Quizás uno de los juegos de los cuales escuchamos más este año fue el aclamado Rising Sun. De la colaboración de Eric Lang y CMON, sale un juego que tiene uno de los kickstarters de juegos de mesa que más recaudó en su momento, un juego de área control con negociación y miniaturas. Altamente temático pero con una buena pizca de juego abstracto. Estrategia y asimetría, a  la vez que algo de suerte y alianzas y traiciones.

Ambientado en un Japón feudal fantástico en el que dioses, semidioses y héroes pelean por el control de la isla.

El juego tiene varias cosas interesantes, como el sistema de honor o el hecho de que los distintos clanes tienen poderes asimétricos. Muchos lo comparan con Bloodrage o con varios de los otros juegos que son más eurotrash. La verdad es que Rising Sun ha llamado la atención por su estilo único y mecánicas interesantes.

KeyForge

¿Les suena el nombre de Richard Garfield? Debería, porque ha creado uno de los juegos más populares de los últimos 30 años. Se trata del creador de Magic: The Gathering, el juego de cartas coleccionables de más éxito en el mundo. Y aunque Garfield también tiene algunos juegos más sencillos (como King of Tokyo), el matemático vuelve con un concepto único (literal) en Keyforge.

Keyforge es un juego que está entre un LCG, CCG y un juego de mesa. En su núcleo es un juego que obedece la premisa más básica de este tipo de juegos: dos jugadores se enfrentan con dos mazos de cartas distintos. Al contrario de la mayoría de estos juegos, hay algo que lo hace interesante: cada mazo de cartas se compra como una unidad, es único y no se puede mezclar con otro. Es decir, en Keyforge compras un mazo, el cual es único (son generados con un algoritmo de computadora) y el cual te puede servir para jugar. Cada mazo tiene su propio estilo, poderes y demás.

Un concepto por demás interesante que ha llamado la atención de propios y extraños.

Teotihuacan: City of Gods

La ola italiana de diseñadores de juegos de mesa ha sido atacado por sorpresa el mundo de los juegos de mesa. Sobre todo por haber creado varios tipos de juegos euros medios que van tirándole a pesaditos. Pero que tienen mecánicas interesantes, uso de dados de manera poco convencional, y un rondel combinado con colocación de trabajadores. Si a esto le sumamos el puzzle 3D que es la pirámide que se construye a la mitad del tablero, tenemos un juego redondo.

De entrada la temática atrae mucho (en especial a nosotros, por ser mexicanos). La dificultad es un aspecto interesante, ya que el juego tiene tantos aspectos y tantas piezas moviéndose al mismo tiempo que puede ser abrumador al principio pero se convierte en algo interesante al poco tiempo. Un juego en el que sus piezas móviles termnan en un equilibrio que

Brass: Birmingham

La historia detrás de este juego es interesante en si misma. Primero hablar de Martin Wallace. Uno de los diseñadores de juegos de mesa más galardonados y reconocidos. Sus juegos son de reconocerse que son variados e interesantes. Mucha gente considera Brass una de sus obras maestras en cuanto a juegos económicos. Y es fácil ver por qué: las reglas logran hacer de este juego un ente vivo que se resiste a ser domado de manera fácil. La curva de aprendizaje no es sencilla, pero la manera en la que encaja la temática y la mecánica es increíble.

Ahora, eso es Brass clásico. Después de la esperada reedición por parte de Roxley Games, lanzan también una versión corrregida y aumentada (Brass: Birmingham) al lado de la clásica (renombrada Brass: Lancashire). La edición tiene nuevas mecánicas que redondean más el juego, además de que agrega un nuevo mapa y tiene componentes de gran calidad. Quizás uno de los juegos de Wallace de los cuales se esperaba más. Toma la base de Brass y le da un giro interesante. Si les gustan los juegos económicos, tienen que probarlo.

The Mind

Wolfgang Warsch entró al mundo de los juegos de mesa con pisada fuerte. Tres nominaciones al Spiel des Jahres en un sólo año. Así es, aunque sólo ganó el Kennerspiel, pero The Mind fue uno de los nominados al Spiel des Jahres y con justa razón.

En pocas palabras, es un juego cooperativo, familiar, que está tirándole a party. Se trata de un juego de cartas y números que es una especie de experiencia en equipo. Básicamente, el juego es una baraja de cartas que van del 1 al 100 y tiene varios niveles. El objetivo del juego es descartar todas esas cartas en orden ascendente. ¿El truco? Nadie se puede comunicar. Sólo hay que tirar cartas a una pila de descarte y rezar que nadie tenga una menor. Suena raro, pero es una experiencia por demás interesante. Sencilla, simple y aún así, sagaz.

Azul: Stained Glass of Sintra

Cuando esperábamos que Kiesling no tuviera nada más bajo la manga, llegó con Azul. Azul tuvo mucho éxito, porque logró un juego de draft familiar y estratégico a la vez. Es por eso que Azul: Stained Glass of Sintra llegó a existir. Se trata de una especie de secuela para Azul. Toma las mecánicas básicas del juego y les da un giro interesante.

En esta ocasión, los jugadores están construtyendo vitrales. Para lograrlo, ciertas combinaciones de colores son necesarias. Pero eso no es todo, el orden y la manera de ir construyendo estos vitrales es mucho más compleja y estratégica que el sólo ir colocando azulejos como en Azul. Si les gustó Azul, tienen que probar su segunda parte porque seguramente la encontrarán deliciosa.

Menciones honoríficas:

Los siguientes juegos nos han llamado la atención, pero no llegaron a estar entre los siete que más nos gustaron.

Cerebria: The Inside World

Temática poco común. Un juego asimétrico de control de área que tiene un sabor diferente. Una estrategia que es más profunda de lo que parece y un arte para enamorar. Lástima por las miniaturas innecesarias para aumentar el precio.

Century: Eastern Wonders

Plan B games no da paso en falso. Century: Eastern Wonders es un gran juego con mecánicas de pick-up-and-delivery. Es más una secuela espiritual al primer Century que no toma elementos mecánicos del mismo. Pero el premio está en jugar la versión combinada del juego, lo que le da un valor extra a Eastern Wonders que es, de por si, un gran juego en si mismo.

Ganz schön clever

El otro de Wolfgang Warsch, se trata de un roll and write que es muy interesante y que demuestra la versatilidad de este diseñador. ¿El único problema? Vamos a esperar mucho de este austriaco en un futuro, esperemos que siga trayendo juegos de esta calidad.

Carpe Diem

¿Alguien dijo Stefan Feld? Aunque somos muy fans de The Castles of Burgundy, la verdad es que Merlin nos quedó a deber, pero Carpe Diem toma simpleza y elegancia como su base. Draft de losetas, colocación de losetas y una mecánica interesante de cartas de puntaje. Porque en cada ronda, a cada jugador lo estarán puntuando con criterios distintos, y se tiene que competir para poder elegir cuáles son.

Vamos, una mecánica que se ve fresca en un juego que se siente clásico. Muy al estilo del mencionado Burgundy.

Concordia Venus

Mientras el año pasado hablábamos de cómo nos llamaba la atención Transatlantic, Mac Gerdts terminó sacando algo más que nos llamó aún más la atención. Concordia Venus es una especie de expansión o juego base que toma las mecánicas básicas de Concordia y les pone un sabor de equipos. ¿Interesante? Lo suficiente para ser nuestra mención honorífica.

Yellow & Yangtze

Reiner Knizia iterando y mejorando uno de sus juegos más aclamados, Tigris y Éufrates. Si le sumas el arte de Vincent Dutrait, no hay manera de que no sea redondo. Si les gustan los juegos clásicos de Knizia, tienen que darle un vistazo a esto.

Anunciados los nominados al Spiel des Jahres 2018

El Spiel des Jahres es el más grande galardón en el mundo de los juegos de mesa y han anunciado sus nominados para el Spiel des Jahres 2018. Es otorgado a los juegos lanzados en Alemania en el año en que son entregados y en el año inmediatamente anterior. El premio ha sido otorgado desde 1978 y ha tenido varios cambios en su historia. El más importante probablemente sea el hecho de que además del Spiel des Jahres (Juego Familiar del Año), se otorgan otros dos premios: el Kinderspiel des Jahres (Juego Infantil del Año) y el Kennerspiel Des Jahre (Juego Para Conocedores del Año, normalmente otorgado a juegos un poco más complejos).

El año pasado el polémico ganador del premio fue Kingdomino de Bruno Cathala (reseñado acá). Nominados estuvieron también Magic Maze (del cual acá hacemos la reseña) y The Road to El Dorado. Para nosotros, The Road to El Dorado (del legendario diseñador Reiner Knizia) debió haber sido el ganador indiscutible, pero el jurado de los premios decidió distinto.

Este año tenemos algunas curiosidades para el Spiel des Jahres:

  • Es la primera vez que un diseñador es nominado al Spiel y al Kennerspiel des Jahres. Y este año sucedió dos veces, con Kiesling y Warsch.
  • Es la primera vez que un diseñador, Warsch, es nominado, entre todos los premios, con tres juegos distintos en dos categorías.
  • Warsch es un caso curioso porque sólo tiene seis juegos en su haber y cuatro de ellos lanzados en 2018. Y de esos cuatro, tres están nominados a algún premio.

Sin más, los nominados al Spiel des Jahres 2018 son:

Spiel des Jahres 2018

El premio al juego familiar del año. Los nominados son:

Azul

Una combinación ganadora. Plan B Games lanzó el nuevo juego de Michael Kiesling. Kiesling es un diseñador veterano de juegos como Mexica, Torres, Tikal y (curiosamente) de uno de los nominados al Kennerspiel de este año. Con Azul tenemos un juego que es, sin más, un puzzle con drafting. Y aunque ponerlo en esas palabras es quitarle la magia el juego, lo cierto es que es su sencillez y su presencia en la mesa lo que lo tienen acá. Sin lugar a dudas, el favorito a vencer.

The Mind

The Mind

Este juego de Wolfgang Warsch ha dado de qué hablar en el mercado alemán, francés y danés. Curiosamente, no se ha hecho oír mucho más fuera de ahí. Es un juego cooperativo que, según muchos, puede rayar en lo simplista. Un mazo de cartas numerado del 1 a 100 y varios niveles de juego. Cada jugador comienza con un número de cartas dependiendo del nivel (una carta en el nivel uno, dos en el dos, tres en el tres y así sucesivamente).

¿EL objetivo del juego? Descartar las cartas en una pila central en orden ascendente. El truco es que los jugadores no se pueden comunicar ni sabrán qué cartas tienen los demás. The Mind se convierte en una variación de The Game con mecánicas aún más simples. Nos reservamos nuestra opinión puesto que no lo hemos probado.

Luxor

Luxor

Otro diseñador legendario entra al Spiel des Jahres 2018. Esta vez se trata de Rüdiger Dorn. El diseñador detrás de juegazos como Las Vegas e Istanbul regresa con Luxor, ahora de la mano de Queen Games. Es un juego en el que los jugadores intentarán recorrer un tablero, recolectar tesoros y salir lo antes posible. Una mecánica interesante de manejo de mano en la que no puedes mover el orden de tus cartas se agrega a recolección de conjuntos. El juego suena por demás interesante y Queen decidió sacar una versión deluxe con algunas mini expansiones. Nosotros anunciamos el juego cuando fue lanzado en Kickstarter en febrero de este año.

Kennerspiel des Jahres 2018

Los nominados al Juego para Conocedores de este año son:

Die Quacksalber von Quedlinburg

Quacksalber

Los Charlatanes de Quedliburg es un nominado al Juego para Conocedores. Se trata de un juego bastante nuevo y que sólo ha salido en el mercado alemán. Lo que cabe mencionar es que Warsch, su diseñador, es también el creador de The Mind y de otro de los Kennerspiel. En Los Charlatanes de Quedliburg, tenemos un juego de construcción de bolsa en el que los jugadores irán agregando ingredientes a una misma bolsa y los sacarán intentando preparar la mejor pócima posible. Suena interesante, veremos qué tanto les parece al jurado.

Ganz schön clever

Ganz schoen clever

Otro juego de Warsch que ha llamado la atención de la gente. Se trata de un juego con drafting de dados en el que los dados de distintos colores con números menores al que decidiste tomar, quedan disponibles para todos los demás. Pero tomar un dado muy pequeño no te dará muchos beneficios. Así que es un fino arte de balancear el hate drafting y el uso de los dados.

Heaven & Ale

Heaven & Ale

El otro juego de Kiesling que ha llamado la atención es Heaven & Ale. Un juego económico de colocación de losetas que ha hecho voltear cabezas y que es, sin lugar a dudas, el amplio favorito. En el juego serás un líder de un monasterio y te tendrás que hacer cargo de que el monasterio produzca comida con sus huertos pero también de que produzca cerveza. Porque monjes cerveceros.