La Matatena somos una pareja de jugones. Nos encanta jugar. Y una cosa que nos gusta mucho es aprovechar una noche y jugar juegos de mesa. Nos encantan los Juegos de Mesa para Dos Jugadores, porque se aprecia el esfuerzo de los diseñadores para hacerlo entretenido.
Acá compartimos algunos de nuestros favoritos que son exclusivos para dos jugadores. Queremos darle énfasis a eso porque tenemos varios juegos diseñados para 2 o más que también nos encanta jugar en pareja. Si buscan buenos juegos que puedan sacar con su pareja o con un amigo y pasar un gran rato, ésta lista les llamará la atención. Ésto es nuestro Top de Juegos de Mesa para Dos Jugadores.
Esta semana se celebra el Día de las Madres en varios países de habla hispana, algunos lo celebraron el primer domingo de mayo, otros lo celebran el segundo domingo de mayo y algunos otros (pocos) lo celebramos el 10 de mayo. Y bueno, ¿qué mejor manera de celebrar a mamá en su mes que darle un rato de auténtica diversión con sus hijos?
Seguramente hay alguna mamá a la que le gusten mucho los juegos de mesa y ya haya jugado estos juegos; pero si nuestra mamá no tiene tanta experiencia con los juegos de mesa o queremos pasar un buen rato con ella sin preocuparnos mucho, esta lista de juegos les garantizará un buen rato sin importar su edad o sus gustos.
Así que sin más, los dejamos con 5 juegos para jugar con mamá. ¿Cuál sería su elección? ¿Tienen una mamá jugona? ¡Presuman en los comentarios! Y deséenle un buen día a sus mamás de parte de La Matatena.
Dixit
Ya hemos hablado de este excelente juego con anterioridad haciendo alguna reseña. Dixit es uno de mis juegos favoritos para demostrarle a la gente que hay juegos más allá de la estrategia dura y es uno de los juegos más fáciles de enseñar si es que queremos mostrarle el hobby a alguien más. No por nada fue ganador del Spiel des Jahres.
Dixit es un juego de cartas en las que las que cada una de ellas tiene una hermosa ilustración. El objetivo del juego es, obtener puntos y ser el primero en llegar a treinta. Para hacerlo, los jugadores reciben una mano de cartas con ilustraciones algo abstractas e irán, mediante una mecánica que requiere mucha empatía, dando pistas e intentando adivinar las cartas de los demás jugadores.
Patchwork
Una de las obras maestras de Uwe Rosenberg. Muchos pensarán que, por el tema, es un juego sencillo y simple. Pero es un juego con muchísima profundidad.
Patchwork es uno de nuestros juegos favoritos para dos personas. Combina la administración de recursos, planeación y un puzzle personal estilo Tetris que lo hace único en su tipo. Y aunque es un juego de mucha profundidas es fácil de entender y explicar, lo que lo hace bueno para todo público. Una joya para dos personas.
Carcassonne
Quizás el más icónico de los juegos de colocación de losetas, Carcassonne es un clásico y otro ganador del prestigioso Spiel des Jahres.
Tiene varias cosas que juegan a su favor: el juego básico es sencillo: toma una loseta, coloca una loseta y un trabajador si es que quieres. Pero esto da una gran variedad de jugadas posibles, además de que permite que exista cierta interacción con los jugadores, ya sea colocando losetas que le hagan más difícil la vida o simplemente creando juntos un hermoso mapa en la mesa.
Suceda lo que suceda y pase lo que pase, Carcassonne es un juego que permite divertirte y crear; además de que funciona bien con cualquier cantidad de jugadores. Lean nuestra reseña para enseñarle a jugar a mamá y darse una opinión.
Ticket to Ride
¿Otro ganador del Spiel des Jahres? Claro que sí, Ticket to Ride es un clásico moderno del set colecting y la colocación de caminos. Un juego divertido que es rápido y dinámico, cada turno puede haber una decisión importante que tomar.
No por nada Ticket to Ride se ha convertido en uno de los juegos más usados para convertir a la gente al hobby. ¿A quién no le gusta ser un magnate ferroviario que busca completar ciertos caminos alrededor de Estados Unidos, Europa, Países Nórdicos o más? ¿Quién no gusta de completar conjuntos de cartas que te permitan crear nuevas vías de comunicación?
Ticket to Ride es un juego que permite disfrutar de varias mecánicas interesantes y divertirse, y también funciona de dos jugadores (aunque bien sugieren el mapa de Suiza, que se vende por separado, para la mejor experiencia de dos jugadores).
Pandemic
Si hablamos de clásicos modernos es necesario hablar de juegos que hayan definido un género. Y uno de ellos es Pandemic, uno de los juegos cooperativos más icónicos de la actualidad y que popularizó una tendencia que sigue hasta nuestros días.
¿Y qué mejor manera de reforzar lazos con nuestra madre que erradicando enfermedades a través del mundo? Pandemic, siendo un juego cooperativo, es fácil de jugar, sobre todo si juegas con gente que sabe dejar jugar a los demás y no es propensa al quarterbacking o a ser alpha player. Cuando cada quien toma sus decisiones y se divierten haciéndolo, el juego se disfruta al máximo. Y lo mejor, funciona bien desde dos hasta cuatro jugadores.
¿Qué juegos de mesa has jugado con tu mamá? ¿Cual es su juego favorito? Déjalo en tus comentarios y celebra el mes de la madre con ella.
2017 marca 20 años de la salida de Bohnanza, el cual, aunque no es el primer juego diseñado por Uwe Rosenberg, es el que lo dio a conocer tanto en la escena de juegos de mesa en Alemania y el resto del mundo. Celebrando 20 años como creador de juegos de mesa exitoso, es justo empezar nuestros artículos centrados en diseñadores de juegos de mesa con Uwe.
Nacido en Aurich, Alemania, Rosenberg comenzó diseñando y publicando juegos que se podían jugar por correo mientras estudiaba su carrera, aunque dice que le gustaba diseñar y crear mecánicas de juego desde que tenía 2 años. Después de terminar su carrera en Estadística (el tema de su tesis fue «Distribuciones de probabilidad en la memoria») se ha dedicado a crear y diseñar juegos de mesa.
Bohnanza fue publicado en 1997 por la editorial Amigo, poco antes de que terminara su carrera. Pero Uwe es famoso no por sus juegos basados en leguminosas, sino por haber diseñado muchos juegos estilo europeo que son considerados clásicos, y con el lanzamiento de A Feast for Odin en 2016, parece ser que no va a parar de hacerlo.
Uwe Rosenberg es el es el tipo de diseñador que, cuando encuentra algo que funciona muy bien en un juego, le gusta tomar la idea y experimentar con variaciones. Es así que el trabajo de Rosenberg se puede separar en tres «sagas» que están relacionadas con diseños parecidos. Este artículo se centrará en esas tres sagas, ya que constituyen el grueso de sus diseños de juegos de mesa.
La Saga de Bohnanza
Bohnanza, lanzado en 1997 es un juego de palabras entre el famoso western Bonanza y la palabra en alemán para frijol/poroto/judías, Bohnen. Bohnanza no fue el primer juego diseñado por Rosenberg, ese honor le pertenece a Times o Marlowe, ambos publicados en 1992. Pero fue Bohnanza quien puso a Rosenberg en el mapa.
El juego es, en si, un juego cartas de colección de conjuntos. Los jugadores son granjeros que intentan hacer dinero plantando y cosechando conjuntos de cartas del mismo tipo de frijol. Algunos frijoles son menos comunes que otros y por eso son más valiosos.
Entre más frijoles tengas en tu campo cuando quieras cosechar, más dinero tendrás. Algo bonito es que el dinero que obtienes al cosechar son las mismas cartas, las cuales al reverso tienen una moneda, entonces sólo hace falta voltearlas para que se conviertan en dinero. Sólo puedes tener dos «campos» de frijoles al mismo tiempo (a menos de que después compres otro y tengas, como máximo, tres). Lo último que quieres hacer es cosechar cuando no te va a dar dinero, aunque a veces será inevitable.
Las dos cosas que hicieron de Bohnanza un título único disfrutable hasta la fecha es que tiene un giro único en el género de hand management o manejo de mano de cartas, y que tiene un diseño muy caricaturesco y desenfadado; muchos dirías que hasta malo.
Bohnanza es el primer juego que conocí en el que el orden de las cartas en tu mano importa y no puede ser cambiado nunca. Y como siempre debes plantar la carta que está «hasta arriba» de tu mano al inicio del turno, tienes incentivos para intercambiar cartas de frijoles que no vengan bien en tu mano. A veces vale incluso la pena dar las cartas sin recibir nada a cambio. De esta manera Bohnanza arregla el problema de los jugadores que no quieren hacer negocios en los juegos de comercio (como Catan) e insisten en jugar ellos solos. No puedes ganar Bohnanza sin intercambiar con los demás jugadores.
En la parte del diseño, las ilustraciones desenfadadas y caricaturescas, algo crudas, son parte de la diversión. Siempre puedes encontrar algo cómico en las cartas o algún pequeño detalle que le agrega diversión al juego.
Bohnanza fue un gran éxito en Alemania, y como el juego está libre de la dependencia del idioma en las cartas, fue llevado rápidamente al resto del mundo. Rosenberg después lanzó varios juegos usando la mecánica base del juego y juegos de palabras con la palabra Bohne, algunos de los cuales son:
High Bohn: Lanzado en el 2000, tiene un tema del viejo oeste y agrega edificios que puedes comprar con tus monedas y que te dan poderes a la hora de hacer intercambios o de cosechar.
Al Cabohne: También lanzado en el 2000, esta versión está basada en la mafia americana y puede ser jugado entre dos personas, o incluso en solitario.
Bean Trader: Le agrega un tablero de juego al juego base y unas pocas variaciones. Esta variación fue lanzada en 2002.
Bohnaparte: Lanzado en 2003, es una variante estilo Risk usando un tablero modular basado en cartas
Bohnanza the Dice Game: en 2012 Uwe lanza el juego de dados de Bohnanza. Porque faltaba un juego de dados de Bohnanza, supongo.
My First Bohnanza: El último lanzamiento relacionado con Bohnanza fue en 2015 y se centró en crear una versión para niños.
La saga de Agricola
Worker placement o colocación de trabajadores es una mecánica en el que los los jugadores tienen un suministro de «trabajadores» (pueden ser magos, naves espaciales, gatos, o cualquier cosa) que son mandados al tablero de juego a hacer algunas acciones relacionadas con el juego.
Varios juegos habían usado la mecánica antes, pero no fue hasta Agricola en que Uwe Rosenberg incursionó en el género, lo agrego a un mundo bucólico y estableció su segunda saga.
En Agricola (el latín para granjero), cada jugador comienza con una cabaña de madera de dos recámaras y una familia de dos personas. El rango inicial de acciones posibles es limitado, pero crece en uno cada turno en el transcurso de 14 turnos. Las acciones incluyen tomar recursos, tener bebés (que crecen y se convierten trabajadores que pueden hacer más acciones por turno), construir cercados, renovar tu casa con materiales de alta calidad y jugar cartas de tu mano que representan ocupaciones y mejoras que te dan habilidades especiales y puntos de victoria.
Cada cierto número de turnos el juego es pausado. Cada jugador debe entonces cosechar sus campos, hacer crecer sus rebaños y alimentar a los miembros de su familia. Si no tienes suficiente comida, vas a tener que ir a mendigar al pueblo y te va a costar puntos de victoria.
Después de las catorce rondas, tu granja gana puntos de victoria en siete categorías distintas por cosas que van desde las áreas que utilizaste, el número y tipo de ganado que tengas o el material del que tengas disponible. Le agregas el número de personas en tu familia y el tamaño y calidad de tu casa y le restas las áreas que no usaste de tu granja y las veces que tuviste que mendigar. Y así es com después de sumas y restas, el jugador con más puntos de victoria es coronado el mejor granjero medieval.
Agricola no es un juego casual, a pesar del tema tan familiar. Deducir a dónde tienes que mandar a tus trabajadores, elegir que mejoras y que ocupaciones necesitas, en qué orden jugarlas y qué hacer si alguien se mete en tus planes, no es tarea fácil. Agricola es un juego muy profundo en el que, para ganar, necesitas planificación a corto y largo plazo. Pero también es un juego en el que te sientes bien sólo logrando que tu familia sobreviva sin pasar muchos malos ratos ni hambre.
El juego fue una sensación cuando salió y continúa siéndolo, en parte gracias a que Rosenber ha lanzado nuevos mazos de cartas de ocupaciones y mejoras en los últimos 10 años y una expansión que agrega más cosas de qué preocuparte.
La dinastía de juegos que usa mecánicas de colocación de trabajadores de Rosenberg es amplia, y incluye títulos* como:
Le Havre: Este juego lanzado en 2008 es más económico y se centra en refinar recursos y construir edificios. Los jugadores pueden usar los edificios de los demás, con un costo y tienes que producir suficiente comida cada turno o en su defecto tomar préstamos que costarán puntos de victoria si no son pagados a tiempo.
At the Gates of Loyang: Es un juego lanzado en 2009 y nos convierte en granjeros, pero esta vez chinos, que deben vender sus productos a clientes para ganar puntos de victoria.
Ora et Labora: Lanzado en 2011, este juego nos lleva de vuelta a la Europa medieval, esta vez a un monasterio. Los bienes aparecen en una rueda que va cambiando y los espacios en tu monasterio deben ser limpiados antes de que puedas hacer algo con ellos.
Agricola: All Creatures Big and Small y Le Havre: The Inland Port: Ambas variaciones de dos jugadores del juego base, un destilado de sus juegos, aunque la versión de Agricola es más reconocida.
Caverna: The Cave Farmers: Lanzado en 2013, es reconocida como una versión menos estresante y que perdona más un mal turno que Agricola, aunque un poco más aleatoria. A muchos les da una sensación muy parecida a Agricola.
Fields of Arle: Éste juego de 2014 está diseñado específicamente para dos jugadores y esta vez no es un mini juego; es un juego completo que necesita mucha mesa y te da muchísimas acciones de dónde escoger tu camino a la victoria.
A Feast for Odin: Un juego muy temático en el que toma ideas de Fields of Arle (las acciones y maneras de puntar) y le agrega un elemento de puzzle, el cual es interesante en si mismo.
Cabe la pena mencionar que es durante el desarrollo de A Feast for Odin, específicamente de este puzzle que los jugadores deben resolver en su tablero personal, que surge la última dinastía de Rosenberg; y es por eso que algunos dirán que a Feast of Odin es un juego híbrido entre sagas.
La saga de Patchwork
En 2014 Uwe Rosenberg lanzó Patchwork y con él, el inicio de una nueva saga. No podemos asegurar que será una saga tan prolífica como las dos anteriores, pero si mantiene el mismo estilo de diseño, veremos varios juegos con mecánicas de este estilo.
Ya hemos hablado de Patchwork con anterioridad, se trata e un juego de dos jugadores en el que cada jugador intenta crear la mejor colcha usando retazos en forma de poliominos (algo parecido a piezas de Tetris) los cuales obtiene de un pozo común. Hay dos recursos en el juego: tiempo y botones. Siempre puedes obtener más botones, pero no así tiempo. El tiempo está representado como qué tanto se ha avanzado en un marcador, el cual marca también el final de la ronda. Y cada cierto «tiempo» obtienes botones dependiendo de las piezas que tengas en tu colcha.
Varias cosas son interesantes en Patchwork, desde el puzzle que hay que resolver hasta la dinámica de decidir turno u otras maneras de generar puntos.
Es colorido, elegante y te mantiene al borde del asiento, además de que es un juego que a cualquiera le puede gustar, con decisiones interesantes y jugadas agresivas si juegas con gente con experiencia.
Además de Patchwork, Uwe Rosenberg ha lanzado hasta el momento sólo un juego** (dos, si contamos A Feast for Odin por su mecánica de puzzle):
Cottage Garden: Lanzado en 2016, toma el mecanismo central de Patchwork de tomar piezas de extrañas formas con el objetivo de crear el más bello jardín. Las mecánicas para saber qué piezas están disponibles en cada turno son las que hacen que este juego sea especial.
Tanto Bohnanza, Agricola y Patchwork representan trabajos ejemplares de Uwe Rosenberg. Uwe ha logrado construir dos grandes sagas (y quizás empiece una tercera) a partir de mecánicas relativamente sencillas y de distintas variaciones de las mismas, algo que muchos diseñadores ni siquiera han soñado.
Si algo es cierto es que es un diseñador único y tiene un montón de juegos que no pueden faltar en su colección ¿cuáles son sus favoritos?
*A esta lista se puede agregar Fjord, juego lanzado después de esta publicación y que toma además mecánicas de acciones en compañías.
**Al momento de la publicación, esto era cierto. Hoy cuenta con otros juego, Indian Summer, con la misma mecánica.
Se está acercando el 14 de febrero y es una fecha para celebrar el día del amor y la amistad. ¿Qué mejor manera de celebrarlo que hacerlo con juegos de mesa? Teniendo esto en mente, en La Matatena hemos hecho nuestro top 7 juegos de mesa para jugar en pareja. Juegos ideales para dos personas.
Hay algo que vale la pena mencionar: detrás de La Matatena hay una pareja a la cual nos encantan los juegos de mesa. Tanto Laura como yo tenemos gustos parecidos y hemos seleccionado esta lista en conjunto, tomando en cuenta nuestros juegos favoritos para jugar juntos y nuestros gustos personales.
Como verán, no somos muy fanáticos de los juegos de mesa cooperativos, pero en la lista encontrarán una variedad interesante de juegos. No todos son exclusivamente de dos personas. Van a encontrar que en la mayoría el conflicto no es directo, lo cual es ideal para jugar en pareja. Pero algo que les podemos decir es que todos son buenos. Si tienen su sugerencia, ¡no duden dejarla en los comentarios!
Sin más, les damos el top 7 juegos de mesa para jugar en pareja de La Matatena.
Jaipur
Jaipur es uno de los juegos más entretenidos para dos personas que hayamos jugado. En la reseña que hicimos de Jaipur hablamos de lo bien que se siente jugar ya que es una constante carrera por juntar bienes para comerciar sin que la otra persona te los gane, pero también es bueno ser de los primeros en comerciar porque obtienes más puntos. El juego te fuerza a tomar decisiones difíciles.
Sin lugar a dudas es balanceado. Tiene un gran factor de azar que logra hacer que el juego se pueda equilibrar aunque uno de los que lo juegue lo haya jugado antes. Hay varias estrategias que se pueden explorar y que permiten mucha rejugabilidad.
Si buscan un juego para dos personas con reto, Jaipur no debe faltar en su colección.
Splendor
Splendor es originalmente un juego de mesa de 2 a 4 jugadores, y aunque en lo personal siento que es un juego ideal para jugar con 3 personas, también es una gran opción para dos jugadores. Si ya leyeron nuestra reseña de Splendor (un juego que tuvimos en nuestro top de juegos para jugar en menos de una hora y el top para jugadores novatos), se darán cuenta de las muchas cualidades del mismo.
Es un juego dinámico, un engine builder que permite crear acciones significativas cada turno y que se vuelve más rápido y vertiginoso conforme avanza. Cierto, tiene alto nivel de azar y a veces puedes sentirte atorado. Pero el juego mitiga sus puntos débiles con el hecho de que es ligero, fácil de aprender y rápido.
La verdad es que Splendor es un juego de mesa ideal para escalar de 2 hasta 4 jugadores. Esto lo hace flexible y un infaltable en la colección.
Biblios
Biblios es otro de los juegos de la lista que no es exclusivo para dos personas pero es muy bueno cuando se juega de dos jugadores. El juego es un set collecting de cartas en el que ser la persona que haya ganado más puntos de un color específico te hará acreedor a los puntos que ese color tenga. Hay cartas que modifican el valor de cada color y hay mecánicas de drafting.
Aún así, hay otras mecánicas interesantes en Biblios que lo hacen un gran juego para dos personas. La primera es que en la primer etapa del juego los jugadores escogen una carta para ellos, una para cada uno de los otros jugadores (en este caso, una carta para el otro jugador) y una última para subastar en la segunda etapa. Así de sencillo. Y esto puede dar situaciones muy interesantes.
La segunda etapa tiene una dinámica de subasta usando cartas de dinero, las cuales también se reparten en la primer etapa. El juego es sencillo pero tiene un nivel de estrategia complejo, además de que debes poner mucha atención a los movimientos de tu contrincante, ya que será lo que te podrá dar la victoria.
Biblios es bueno para varias personas, pero también es un juego que se disfruta mucho con dos.
Longhorn
Longhorn es un juego de Bruno Cathala (quien anunció Yamatai pero es creador también de juegos como 5 Tribes). Esto nos puede dar una idea de lo que tendremos: un juego con mecánicas elegantes y un nivel interesante de estrategia.
En Longhorn somos forajidos ladrones de ganado que intentan robar vacas de un tablero modular de 3×3, los movimientos están definidos por la cantidad de animeeples de vacas que tomemos y podremos obtener algunos beneficios de las losetas que conforman el tablero. Un juego fácil de explicar y entender, rápido de jugar y que tiene un alto nivel de complejidad estratégica, manteniéndose ligero (principalmente por lo corto que es).
Si buscas un juego para jugar en pareja que te ayude a ejercitar neuronas, Longhorn es una gran alternativa.
Kahuna
Kahuna es un favorito de nosotros; y eso tomando en cuenta que no esperábamos mucho de él. Se trata de un juego de area control en el que dos jugadores pelean por tener el control de la mayoría de las islas en un archipiélago del pacífico.
La manera de jugarlo es sencilla, en su turno los jugadores pueden jugar cartas de su mano con los nombres de las distintas islas y poner un puente que toque esa isla. El jugador que tenga la mayoría de los puentes de una isla específica gana control de esa isla y puede quitar todos los puentes de su contrincante que toquen esa isla.
Esto logra crear reacciones en cadena que hacen que el juego se vuelva muy estratégico. Agregar un puente en una isla puede ser la diferencia entre ganar esa ronda o perder. Un juego rápido, con varias estrategias válidas y que se mantiene fresco, Kahuna es un gran juego que normalmente no se toma mucho en cuenta.
Patchwork
Quizás uno de los juegos de dos jugadores más famoso, Patchwork es una de las obras de arte del afamado diseñador de juegos de mesa Uwe Rosenberg. En la reseña que hicimos de Patchwork explicamos por qué es uno de los juegos de dos jugadores que no pueden faltar en cualquier colección.
Patchwork es genial. Se supone que trata de tejer colchas, pero es sólo un tema. La profundidad del juego radica en que se trata de administrar recursos: botones y tiempo. El gran problema es que necesitas esos recursos tanto para comprar retazos de tela para ir haciendo tu colcha, como para no ser penalizado.
El diseño es inteligente y el poder tener una estrategia ganadora no es fácil. La administración de los recursos logra hacer que cada jugada tenga importancia y sea decisiva, logrando que de todas maneras nada esté decidido ya que una muy buena jugada puede darte la victoria. Si les gustan los puzzles estilo Tetris y los retos, Patchwork es lo que necesitan.
Lost Cities
Lost Cities o Exploradores (como es conocido en el mercado hispanoparlante), es un juego que parece muy sencillo pero en su sencillez encierra su belleza. La estrategia y el cuidado que hay que poner movimientos de tu contrincante hacen que este juego de Rainer Knizia (Tigris & Euphrates, Ra y Samurai entre otros) sea ideal para jugar en pareja.
El juego es sencillo desde el punto de vista de mecánicas. El objetivo es lograr acomodar la mayor cantidad de cartas en orden dentro de un lado del tablero. Hay un limite de cartas en mano y las reglas de cómo jugarlas permiten crear estrategias diversas.
Si les gustan los retos nuevos con cada juego, Lost Cities es un juego que es muy portable y logra mucho con relativamente poco.
Menciones honoríficas:
7 Wonders Duel (muy bueno pero no del gusto de todos), Haggis, Hanabi (genial para mejorar la comunicación en pareja), Qwirkle (ideal si les gustan los abstractos), Battle Line (un poco de conflicto, pero del mismo creador de Lost Cities), Dominion, Ticket to Ride (funciona bien con dos), Targi y Spot it! (quizás demasiado ligero).