Después de muchos años y de muchos juegos (y muchas derrotas) de Catan, decidimos juntar juntar algunos tips para mejorar tu juego y entender un poco más cómo convertirte en un mejor jugador de Catan.
The Ultimate Catan Strategy Guide en blog y en video – Rempton Games
Y un tip extra que les dejamos es que hagan lo que nuestro amigo Quetzal nos dice: En caso de duda, el cartón ayuda. Es decir, si no tienen nada mejor que hacer, siempre pueden comprar una carta de desarrollo.
Pocos juegos de mesa le han dado tanto a la humanidad como ha sido Catan. Y quizás este fue uno de los juegos que fueron esperados tanto por los fanáticos de Catan como por los fanáticos de la saga de A Song of Ice and Fire. En Catan – Juego de Tronos encontramos una reimplementación del clásico juego de Catan, al que le han agregado algunas cosas encima que le sumarán mecánicas nuevas que van acorde a la temática del mundo de fantasía de Goeorge R.R. Martin.
En Catan – Juego de Tronos los jugadores serán miembros de la Guardia de la Noche que intentan convertirse en el nuevo Lord Comandante. Para lograrlo, tendrán que ser los mejores defendiendo las tierras que conforman el Agasajo, deteniendo a los salvajes que intentan invadir Westeros.
Si bien se trata de una reimplementación de un clásico, hay muchos elementos que le suman a la experiencia de juego. En general, podemos notar la mano de Klaus Teuber y su hijo Benjamin Teuber en el juego. Ellos logran transmitir el sentimiento de defender Westeros de una manera interesante.
Ya sea intentando negociar con los demás líderes, ayudando a defender el Muro o simplemente apropiándote de la mayor cantidad de dinero y ayudando a construir la mayor cantidad de fortalezas, hay muchas maneras de ganar.
La edición que reseñamos es la de Devir y Devir México nos vendió esta edición a un precio descontado.
Mecánicas de juego
No pensamos explicar el juego base de Catan (aunque puedes leer un poco al respecto acá), puesto que es uno de los juegos de mesa más famosos del mundo y si estás leyendo este blog lo más probable es que ya sepas jugarlo. Para esta reseña nos centraremos en aquello que esta versión añade al juego.
El objetivo del juego sigue siendo el mismo, ser el primer jugador en llegar a 10 puntos de victoria. Las principales diferencias con respecto al juego base de Catan son dos.
El Muro; dividido en 4 partes en donde los jugadores podrán ir colocando Guardias para defenderlo de la invasión de los Salvajes.
El segundo elemento es el de las Cartas de Héroes. Poderes únicos que otorgan habilidades a los jugadores y que sólo se pueden usar un máximo de dos veces antes de tenerlos que cambiar pot otro.
Con respecto a los Guardianes en el Muro les podemos decir que le da al juego una mecánica semi–cooperativa bastante interesante. Conforme los jugadores vayan construyendo edificios, los Salvajes se irán acumulando en campamentos más allá del Muro.
Cada vez que tiras los dados para producir recursos (la misma mecánica de Catan original) los jugadores tendrán que tirar otra dado de 12 lados. Dependiendo del resultado de este dado la invasión de los Salvajes al otro lado del muro irá avanzando.
Si suficientes Salvajes se acumulan en el Muro, ellos vencerán las defensas y comenzarán a invadir. Cuando lo hacen, se colocan en distintas casillas del map impidiendo la producción de recursos, como sucede con el Ladrón en el juego original.
Para defenderse de los salvajes los jugadores tendrán que colocar Guardias en las distintas secciones del muro. Dependiendo del número de Guardias que tengas defendiendo el Muro, también puedes ganar puntos de victoria.
El juego tiene dos maneras en las que puede terminar. La primera es la clásica: un jugador llega a 10 puntos. La segunda es por batalla: si los salvajes logran invadir Westeros tres veces, el juego termina y el jugador con más puntos será el nuevo Comandante de la Guardia de la Noche.
Conclusión
Catan – Juego de Tronos en definitiva no es un juego para todos. Diría yo, que hasta cierto punto es un juego bastante localizado. La temática no apela a un mercado muy grande. En realidad es una temática que probablemente sólo los fanáticos de Game of Thrones encuentren interesante. Además de eso, se cuelga de un juego del que la mayor parte de la comunidad de fanáticos de juegos de mesa tiene una relación de amor–odio.
Y es que, si ustedes son en algo como yo, es probable que hayan jugado Catan hasta el cansancio. Porque es uno de los primeros juegos que mucha gente conoce y es un juego que encontramos prácticamente en cualquier lugar. Uno de los juegos que abrieron las puertas del hobby a más de uno. Y quizás por eso mucha gente ya está harta de él.
Aún así, creo que Catan – Juego de Tronos es un juego que vale la pena si es que te gusta la saga. Es muy temático. Cosa que es difícil de lograr con un euro. Tanto los Salvajes, la defensa del Muro y cómo esa mecánica se vuelve semi–cooperativa le dan un nuevo sabor al juego. Y todo tiene sentido en el contexto de Game of Thrones.
Gastar recursos para defender el muro es una mecánica interesante. Hace que el Muro se vuelva otro pivote de negociación. Además, el Muro logra hacer que la estrategia de colocación de Poblados y Fortalezas cambie un poco más. Los jugadores buscarán colocarse donde las invasiones no los afecten tanto.
Además de eso hay que hablar de la calidad de los componentes y el arte del juego. Fenomenal. El arte está muy acorde a cómo son presentados los personajes en los libros. Y los componentes son de primera calidad. Tan es así que yo diría que el juego está sobreproducido, lo que hace que efectivamente se le sumen costos que quizás otros consideren inneceesarios. Pero haciendo la comparación precio/componentes, creo que los compradores salen ganando. La calidad de las miniaturas, el muro mismo y el tablero hacen que este juego vaya un paso más allá. Nunca el plástico había servido a tan noble causa.
Si son fanáticos de la Saga de Game of Thrones y les gusta Catan, este juego es para ustedes. Quizás muchos de ustedes consideren que es un gasto innecesario si ya tienen el juego base. Pero a los fanáticos de verdad dudo mucho que les moleste. Y aún así, este juego logra darle una vuelta nueva a un sabor que conocemos desde hace mucho tiempo y eso se agradece. Si tienen oportunidad de jugarlo, háganlo. Por los buenos tiempos con Catan. Porque seguramente no se arrepentirán.
Hace cinco meses volví a comprar un juego que muchos años atrás me había llevado a empezar a jugar juegos de mesa de manera distinta; otro estilo de juegos de mesa. Desde hace más de diez años, Los Colonos de Catan se había robado mi corazón y tenía ganas de volverlo a tener en las manos.
Y por lo visto no soy la única persona que piensa así. En los últimos veinte años, Catan (su nombre se ha simplificado en las últimas ediciones) se ha transformado de una actividad que unos pocos nerds disfrutaban en un éxito en ventas mundial. Con casi 30 millones de copias vendidas en todo el mundo, Catan se ha convertido en uno de los juegos más populares desde Risk y Monopoly.
Después de que Die Siedler von Catan fuera lanzado en 1995, de la mano de Klaus Teuber (quien tenía una clínica dental en un pequeño pueblo en Alemania y en su tiempo libre diseñaba juegos) la popularidad del juego empezó a crecer.
Probablemente el punto en el que se la popularidad del juego empezó a crecer de manera exponencial fue alrededor de 2008, después de que la casa editorial Mayfair tuviera los derechos del juego en inglés y poco antes de que vendiera esos derechos a Asmodee. Y la verdad es que para todo aquel que ha jugado algún juego de mesa moderno, Catan es uno de los nombres más conocidos, ya sea que lo jueguen en familia, en las universidades o como actividades especiales en distintas empresas.
Gran parte de la popularidad de Catan se la debe a sus mecánicas de juego y al equilibrio en su jugabilidad. Adam Weisberg, uno de los finalistas en varios campeonatos mundiales de Catan asegura que el juego es «fácil de aprender porque se necesita tanto estrategia, capacidad de entender el juego y buena suerte». Las reglas nos permiten tomar suficientes decisiones como para que el juego sea interesante, pero no tantas como para que sea abrumador. Como resultado, según Weisberg, «con un poco de suerte un jugador novato puede vencer a un experto»
La dinámica del juego es sencilla. El juego involucra a tres o cuatro jugadores que computen para establecer la colonia más exitosa en la isla ficticia de Catan, produciendo materias primas, comerciándolas y usándolas para construir caminos y ciudades en una carrera por llegar a diez puntos de victoria. Cada juego comienza barajando las piezas que conforman el tablero, por lo que el tablero es distinto cada vez que se juega.
En donde juegos como Monopoly fallan (dura miles de horas y el ganador normalmente se decide después de pocos turnos, con estrategias bastante simples y haciendo el juego tedioso para los jugadores que saben que no van a ganar), Catan logra ser acertado.
El juego está diseñado para mantener una competencia cercana todo el juego, una partida dura 90 minutos o menos. Y al contrario de muchos otros pasatiempos competitivos que pueden hacer que el juego acabe en una pelea sanguinaria, Catan necesita cooperación para salir adelante. Cada que se lanzan los dados normalmente se producen recursos para varios jugadores; los intercambios de bienes normalmente benefician a todas las partes. Catan es uno de esos juegos que premian la cooperación tanto como la confrontación, sacando el espíritu competitivo de la manera más positiva posible.
Aún así, muchos juegos bien diseñados y muy equilibrados siguen en el anonimato y no han ganado la atención que Catan tiene hoy en día. Hay muchas teorías que intentan explicar por qué sucede esto. Hay teorías que dicen que una de las razones por las que el juego es tan popular es porque es un ejemplo del mundo moderno: lograr hacer lo más posible en un escenario con recursos limitados, tratando de negociar con gente que está en situaciones parecidas a la nuestra.
Algo que también vale la pena mencionar, es que el juego también se ha aprovechado de la popularización de la cultura nerd. Conforme los geeks y los ñoños son más aceptados, el juego también sigue su camino al éxito. Después de haber sido lanzado hace más de 20 años, Catan ha encontrado su lugar entre los jugadores. Quizás hayan sido los nerds los primeros que lo reconocieron y le dieron la oportunidad a un juego de mesa extranjero, y también fueron los que lograron tuviera el éxito que tiene hoy en día.
Aún así, el juego no es sólo para ñoños. ¿Por qué? Simplemente porque no es tan ñoño. La verdad es que al contraio de otros tabletops famosos como Magic TCG, Dungeons & Dragons (por mencionar algunos RPGs) o muchos más, Catan no tiene una temática tan «fuerte» o tan definida. En otras palabras, si se tratara de un juego con una gran influencia de fantasía o en un mundo con género muy definido, no hubiera sido tan famoso. Es su tema tan familiar el que hace que sea más fácil abordarlo sin prejuicios.
La receta del éxito del Catan entonces se puede ver como: un juego bien diseñado, que se aleja de las temáticas más ñoñas de la cultura geeks, pero incubado por la cultura nerds que día con día es más aceptada y popularizada.
Si bien quizás ir por ahí diciendo que eres fanático de Catan deje a algunas personas sin saber de qué se trata, eso está cambiando. Los últimos cuatro años el juego ha estado entre los 10 juguetes más vendidos en Amazon, cosa que ni Risk ni Monopoly han logrado.
Dos décadas después de su lanzamiento, Catan se ha convertido en toda una institución en el mundo de los juegos de mesa, con varias expansiones, versión para niños, juego de cartas y demás. ¿Qué le depara el futuro? No lo sé, pero si algo sé es que Catan ya se ha ganado su lugar en la historia.