Fuimos por primera vez a la feria de Juegos de Mesa de Essen, la más grande del mundo. Aquí les traemos una probadita con entrevista a Bruno Cathala (Kingdomino, 7 Wonders Duel, Cyclades ), y a Robin Hegedűs (Septima) y una probadita de cómo se siente ir a la feria de Essen. #essen2022 #spielessen
A Game of Thrones: Hand of the King, abstracto y algo temático
Ya hablamos con anterioridad de otro juego editado en inglés poor Fantasy Flight que tiene temática de Game of Thrones, Catan Game of Thornes. En esta ocasión hablaremos de un juego que también tiene la temática de Game of Thrones, pero que fue diseñado por un ganador del Spiel des Jahres. A Game of Thrones: Hand of the King es un juego del galardonado diseñador Bruno Cathala.
En el juego, peleamos por el favor de las familias más importantes de Westeros para poder convertirnos en la Mano del Rey. Lo hacemos convenciendo a cada uno de los personajes de una casa de que deberían apoyarnos, hasta ganar el apoyo de la mayoría de una casa. Para convencerlos hacemos uso de uno de los personajes más famosos de la saga: Varys, la araña.
Si les gusta la saga de A song of Ice and Fire, reconocerán a los personajes que aparecen en este juego de Fantasy Flight.
Agradecemos a la editorial por facilitarnos una copia para reseñar su juego.
Mecánicas
Si buscan un juego lleno de traición, engaño y mentira… no tendrán algo así por acá. Para esas necesidades, será mejor voltear al hermano mayor Game of Thrones: The Board Game. Pero acá encontrarán un ligero juego que retoma algunas de las mecánicas clásicas que Cathala encanta de tomar y hacer algo distinto. En este caso es set collecting con un sabor distinto.
El juego incluye cartas cuadradas con algunos de los personajes de la saga. Cada una de las cartas incluye el nombre del personaje, la Casa a la que pertenece y cuántos personajes componen esa casa. La única carta que no tiene eso es la de Varys. Además, el juego incluye losetas representando los estandartes de cada casa.
Al inicio del juego, los jugadores colocan todas las cartas en la mesa, formando una cuadrícula de 6 x 6.
En su turno, los jugadores moverán ortogonalmente (arriba, abajo, izquierda, derecha) la carta de Varys. Además, deberán declarar una Casa sobre la cual tendrá influencia. La carta de Varys debe quedar en la última carta perteneciente a esa Casa en esa dirección. Una vez que el jugador lo haya hecho, también tomará todos los personajes de esa Casa por los que haya pasado encima Varys.
Si en su turno el jugador gana la mayoría de los personajes de una casa, deberá tomar el estandarte de la Casa correspondiente. El mantendrá el estandarte en su poder hasta que otro jugador logre tener más personajes de esa casa que él.
Pero eso no es todo. Si un jugador logra llevarse al último personaje perteneciente a una casa, tendrá acceso a unas cartas especiales llamadas «cartas de acompañantes». Estas darán poderes que permitirán robar personajes, eliminar personajes del juego o tomar personajes de la zona de juego.
El juego termina cuando Varys no tiene ningún movimiento legal, es decir, cuando no hay ninguna carta disponible en las cuatro direcciones que lo rodean.
Conclusiones
Dejemos lo más obvio al principio. Los componentes son sencillos y cumplen su función, nada fuera de lo esperado. Las ilustraciones de
Mihajlo Dimitrievski tienen un estilo único. Y es un diseñador que se ha puesto muy de moda con juegos como Raiders of the lost Sea, Valeria o Vira. Por ahí no hay quejas. El juego es muy abstracto en el que le agregaron una temática que estuviera relacionada. Vamos, si quedan la temática y la mecánica, pero no es un juego temático ni de lejos. Aún así, encontramos que el arte y los personajes obedecen a la historia de los libros, lo que le da un valor agregado interesante a los fanáticos de los mismos.
Ahora sobre el juego. Si buscas algo que sea complejo, con mucha estrategia y te lleve al mundo de Juego de Tronos, te lo dijimos desde el principio: busca otro juego. Game of Thrones: The Hand of the King sigue la línea de los juegos sencillos, ligeros y rápidos de Cathala.
Aún así, es un juego fácil de explicar, fácil de entender y que la gente, en general, disfruta. Hay variedad en la manera en que queda el tablero, hay variedad en los acompañantes que aparecen como opciones. Pero el juego es, en general, abstracto y matemático. Uno de esos juegos en los que se trata mucho de optimizar y de intentar bloquear, de alguna manera, la estrategia es bastante clara. Pero sigue siendo divertido. No es ni el mejor de Game of Thrones, ni el mejor de Cathala, pero es correcto. Lo único que me daría miedo es que, con el uso, es fácil que el juego quede del lado de lo simplón.
Si buscas un regalo a buen precio para alguien que le gusta Game of Thrones y ha jugado juegos de mesa sencillos, ésta es una muy buena opción.
Kingdomino: reinos, dominós y decisiones
Cuando un juego gana el afamado Spiel des Jahres (el Grammy de los juegos de mesa), las críticas y alabanzas no se hacen esperar. Ese es el caso de Kingdomino ganador del juego del año 2017 en Alemania. Diseñado por el prolífico Bruno Cathala e ilustrado por Cyril Bouquet; tenemos que Kingdomino es un juego de construir un reino, pero con un truco.
Como suele suceder con los juegos que son nominados o que ganan el Spiel des Jahres, Kingdomino es un juego familiar. Lo analizamos cuando anunciamos a los ganadores. Pero acá vale la pena destacar que el juego, aunque dice estar basado en el dominó es también un viaje en la historia de las mecánicas de juegos de mesa en las que el elegante resultado ha sido un Juego del Año. Pero, ¿es un juego que vale la pena tener en tu colección? Vamos a averigüarlo.
Mecánicas
En Kingdomino los jugadores hacen de reyes buscando ampliar su reino. En cada ronda, los jugadores seleccionaran losetas cuadrangulares con distintos tipos de terrenos y las añadirán a su reino usando una sencilla mecánica de colocación de losetas. El puntaje estará dado por el tamaño de cada área y el número de símbolos de corona que haya en ella.
Aprender a jugar Kingdomino es cuestión de minutos. Cada ronda, hay dos conjuntos de losetas (una por jugador) que estarán al centro del tablero. En la primer ronda, los meeples de los jugadores serán colocados al azar sobre cada una de las losetas de un conjunto.
Las losetas tienen números detrás; estos corresponden a la facilidad de hacer puntos con una de ellas y los valores en puntaje aproximado que pueden tener al final del juego. Entre más alto, más puntos puede hacer esa loseta.
El orden de turno cambia dependiendo de la loseta sobre la que esté colocada cada jugador. Los números más bajos siempre juegan antes que los números más altos.
En su turno, el jugador toma la loseta en la que está su meeple y la añade a su reino. Hay algunas reglas para hacerlo:
- Debe estar conectada a una loseta puesta previamente.
- Debe haber por lo menos un terreno que coincida y esté adyacente entre la loseta colocada y las losetas que ya están en el reino (la loseta inicial es comodín).
- El reino no puede ser de más de 5×5.
Finalmente, el jugador pone su meeple sobre una de las losetas del segundo grupo, y se la quedará para la siguiente ronda. Una vez que todos hayan tenido su turno, se sacan nuevas losetas al azar y se aconseja se coloquen de mayor a menor.
Un juego de Kingdomino dura 12 rondas. Cada jugador calcula su puntaje final contando la cantidad de terrenos continuos del mismo tipo y multiplicando por el número de símbolos de coronas que haya en esa área. El jugador con el mayor puntaje, gana.
Conclusiones
No es difícil ver por qué Kingdomino fue el ganador del juego del año. Primero que nada, a nivel gráfico es un juego lindo. Bonito, vamos. La ilustración de la caja es buena. El arte en las losetas es muy detallado y tiene pequeños guiños de humor. La calidad de las losetas es buenísima y son muy gruesas. Visualmente un juego que cumple. Incluso los meeples personalizados son un detalle que se agradece.
Es un juego sencillo y fácil de explicar. Pero que tiene cierta profundidad estratégica y su buena dosis de azar. Un juego familiar con todas las de la ley. Creo que todas las personas que he visto que lo juegan o con las que lo he jugado han tenido un buen rato.
Además, es un juego que aunque es sencillo de entender y fácil de aprender, tiene profundidad. En la práctica Kingdomino ofrece grandes decisiones estratégicas a los jugadores en cada turno. Buscar el equilibrio entre tener una buena loseta y un buen lugar para escoger loseta primero en la próxima ronda te pone en una encrucijada con cada decisión.
Eso sí, si eres una persona que no le gustan mucho los juegos en los que tienes que ejercitar tu inteligencia espacial, quizás Kingdomino no sea la mejor opción. Kingdomino puede llegar a sentirse como un juego en el que pierdes mucho control y tienes que reaccionar a cambios de suerte, por lo que algunos jugadores «más serios» y estratégicos lo pueden ver como poco más que un filler. Y está bien, porque una partida de Kingdomino puede durar unos 12 o 15 minutos.
El juego incluye unas «variantes avanzadas» que logran hacerlo más interesante para los más jugones. Esto se agradece porque puede darle más vida a un juego y lograr que siga viendo mesa. Recomiendo agregarlas después de un par de jugadas porque son reglas que te darán nuevos objetivos que te pueden poner a pensar más.
¿De dónde cojea este juego? Para mi de dos cosas.
Aunque es un juego que ofrece algo de profundidad estratégica, no es un juego que me emocione jugar. Vamos, algunas veces las decisiones se llegan a sentir triviales incluso teniendo el factor estratégico. Por ejemplo, sacrificar una buena loseta por una buena posición en la próxima ronda y que la próxima ronda no salen buenas losetas puede hacer sentir que has hecho sacrificios triviales. Eso sí, el juego es tan corto que esto no importa mucho; pero también lo hace sentir en el límite de un filler sin llegar a serlo. No me molestaría que tuviera más profundidad. Pero creo que esto se verá en la nueva versión que será anunciada en Essen 2017, Queendomino.
La otra cosa en la que siento que falla es en su modo a tres jugadores. A cuatro jugadores funciona perfecto. A dos jugadores se convierte en un juego bastante interesante en el que cada jugador controla dos meeples. Pero a tres jugadores el juego pide que quites algunas losetas al azar. Esto quiere decir que algunos terrenos que estás buscando puede nunca salgan en todo el juego y no hay manera de saberlo. Lo convierten en un juego con mucha más incertidumbre y sin cómo mitigarla.
Como bien les comento, Bruno Cathala parece haberse empapado de mecánicas clásicas y ha traído un juego sencillo, rápido e interesante. Y aunque cae en un juego bastante ligero, es una buena muestra de lo que se espera en un Spiel des Jahres: un juego que garantiza tendrás un buen rato. Quizás este buen rato no sea tan emocionante como con otros juegos, pero no deja de ser un muy buen rato. Un juego accesible tanto en precio y reglas, Kingdomino tiene todo lo que se pide de un Spiel des Jahres; aunque quedándose más del lado de un juego ligero que cualquier otra cosa.
Agradecemos a Blue Orange que nos haya cedido una copia para reseña y fotografías del juego.
Days of Wonder anuncia Yamataï, su big box del año
En su presentación grande para este año, Days of Wonder (la editorial que nos han traído grandes juegos como Ticket to Ride, Small World, Quadropolis y Battle Lore ha anunciado el nuevo juego que lanzará este año, de la mano de Bruno Cathala (Five Tribes, 7 Wonders Duel y muchas más colaboraciones) y Marc Paquien.
El juego se se lleva a cabo en una tierra fantástica (según Paquien inspirada libremente en el arte y mito oriental) en la que cada uno de nosotros nos convertirmos en grandes constructores a partir de la misión que nos dio la reina Himiko: construir la capital de Yamataï y hacerla la joya del archipiélago que conforma el tablero de juego.
Ya existe una página oficial de Yamataï en Days of Wonder, en la cual están disponibles las reglas del juego. Por lo que se puede ver, el juego tiene rejugabilidad desde el punto de vista de que el tablero cambia con cada juego a partir de los tokens de cultura los cuales hacen que varíe la geografía y distribución de la cultura en el juego.
Durante su turno los jugadores obtendrán recursos (en forma de barcos) que les permitirán ir construyendo estratégicamente alrededor de las islas del archipiélago, mejorando sus edificios básicos y mejorando la cultura de la ciudad obteniendo especialistas que les ayudarán con algunos poderes especiales.
El juego combina elementos de manejo de recursos, construcción de caminos (o en este caso botes) y ciudades al estilo Catan (sólo que acá los botes tienen otra dinámica y el recurso que proveen es importante). El juego promete ser entretenido, combinando y refinando algunas mecánicas conocidas haciéndolo muy interesante y con una estrategia interesante, teniendo también un grado de azar para equilibrar las cosas.
Con hermoso arte de Jérémie Fluery con influencia asiática que toma de Japón, China, Indonesia y Nepal; el big box de este año de Days of Wonder se ve prometedor y estará disponible, aproximadamente, a partir de marzo del 2017.









