Splendor: ¿quieres ser el mejor comerciante de joyas?

Splendor fue nominado a juego del año en 2014. Diseñado por Marc Anrdré se trata un juego bastante popular desde que salió debido a su interesante combinación de engine buildingcard drafting y a que es un juego que escala muy bien de 2 a cuatro jugadores; es decir, es un juego que puedes disfrutar de jugar con dos personas solamente pero es genial con más.

En Splendor, los jugadores se convierten en ricos mercaderes renacentistas que compran y venden gemas para convertirlas en joyas refinadas.

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La verdad es que Splendor es un juego abstracto con pocas piezas, pero de gran calidad Las gemas están representadas por fichas (que tienen el look and feel de las fichas de casino), mientras que las mejoras a tu imperio comercial están representadas pr cartas de muy buena calidad, las cuales tienen un reverso con borde blanco que hace que se note menos el desgaste.

Si bien la temática es medio forzada, las mecánicas de juego logran compensarlo con creces.

Mecánica de juego:

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La mecánica de juego gira en torno a las cartas expuestas. EN su turno, un jugador puede tomar una de cuatro acciones disponibles:

  • Tomar 3 gemas (fichas) de distinto color
  • Tomar 2 gemas del mismo color (siempre y cuando haya por lo menos 5 gemas del mismo)
  • Reservar una carta de desarrollo y tomar una ficha de oro (la ficha dorada se convierte después en un comodín)
  • Comprar una carta de desarrollo que esté abierta o una que se haya reservado previamente

Hay dos maneras de obtener puntos en el juego: algunas cartas de desarrollo tienen puntos, pero también habrá ciertas cartas de nobles disponibles, las cuales vales 3 puntos de victoria y se consiguen teniendo ciertas combinaciones de cartas.

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Para comprar alguna de las cartas de desarrollo, el jugador en turno debe descartar las fichas correspondientes indicadas en cada una de ellas. Hay dos beneficios de comprar cartas de desarrollo: pueden valer puntos y además, la carta puede dar un descuento permanente al jugador cuando compra futuras cartas de desarrollo.

Los jugadores sólo pueden reservar hasta tres cartas y tener hasta 10 fichas en su mano.

El primero en llegar a 15 puntos de victoria gana el juego.

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Opinión

Splendor es un gran juego. Si bien su temática es un poco forzada (joyeros renacentistas), la mecánica de juego lo hace muy disfrutable. Me atrevería a decir que, aunque Camel Up fue el ganador del Spiel des Jahres 2014 (el Super Bowl de los juegos de mesa), ha de haber sido una decisión muy cerrada.

El juego mitiga sus puntos débiles con el hecho de que es ligero, fácil de aprender y rápido. La suerte a la hora de descubrir cartas suele ser un factor que pesa mucho. En un juego de más de dos jugadores el tablero puede cambiar mucho entre turno y turno, lo que hace a veces medio frustrante ver cómo se llevan la carta que necesitabas. Y a su vez, en un juego de dos jugadores, llevarte una carta de desarrollo puede dar pie a descubrir la carta que tu oponente necesitaba.

Hay muchas cosas que me gustan de Splendor; es un juego simple que aún así permite desarrollar una gran estrategia. El juego se puede poner en la mesa en un minuto, se explica en 5 y puedes acabar la primer partida en 20 minutos, lo que lo hace muy conveniente, porque a pesar de eso deja un muy buen sabor de boca y momentos muy agradables.

Los nobles también es una buena adición. Ya que en general, no hay cartas que sean más valiosas que otras (el juego es balanceado por naturaleza), pero la combinación de nobles que haya salido ese juego puede darle mucho más valor a cierto color de gemas, lo que puede hacer que las estrategias cambien.

En general, Splendor es un juego magnífico que mucha gente seguramente no tomará en cuenta. No es visualmente muy atractivo, no tiene un diseñador ni editor muy conocido, no hay personajes conocidos en la caja ni grandes nombres. Pero una vez jugado, se convierte en uno de los mejores ejemplos de mecánicas de juego llevadas a su mínima expresión de una buena manera. El engine building puro y duro. Además es bueno desde 2 a 4 jugadores, lo que lo hace extremadamente flexible. Por eso Splendor se lleva 4 Matatenas.

Jaipur: comerciando a camello en la India

Jaipur, el juego

Si nunca has pensado «Eso oro se ve bueno, pero piensa en las cosas que podría hacer con cuatro camellos«, probablemente es porque no has jugado Jaipur. Y no, no estoy hablando de la ciudad que está en la India, sino de un genial juego de mesa.

Jaipur es un excelente juego de Sébastien Pauchon, publicado originalmente en 2009 por Asmodee y es, dentro del ámbito de los juegos para dos personas, una de las mejores compras que he hecho.

Mecánica de juego:

Se trata de un juego para dos personas en el que los jugadores comercian con un banco abierto. En tu turno puedes hacer una de dos cosas: tomar cartas del banco o venderlas. La mecánica es realmente muy sencilla.

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Existen dos tipos de cartas: bienes (rubí, oro, plata, telas, especias y pieles) y camellos. Al inicio del juego cada jugador empieza con cinco cartas (de un límite de siete que puede tener en la mano) y se reparte a un banco común de cinco cartas abiertas para los dos jugadores. Es importante indicar que los camellos no cuentan para el límite de cartas en tu mano. En su turno, el jugador puede optar por tomar cartas o comerciar sus bienes.

Cuando tomas cartas, puedes tomar todas (muy importante) las cartas de camellos que hay en el banco; pero si los camellos no son lo tuyo, tomar una sola carta (si es que no estás en el límite de 7 cartas que puedes tener en la mano) o intercambiar cualquier número de cartas de tu mano (o de tu rebaño de camellos, que no forma parte de tu mano).

Si lo que quieres es comerciar bienes, tomas una ficha con puntos de victoria por cada uno de los objetos que hayas comerciado, pero estas fichas van bajando su valor conforme se van comprando más (las maravillas del libre mercado). Pero, si comercias de 3 a 5 objetos iguales, obtienes puntos extra representados en fichas de «combos».

El juego se acaba cuando se terminan tres de los bienes que se están comerciando o cuando se acaben las cartas. El primero en ganar dos de tres rondas es el mejor comerciante de Jaipur.

Opinión

Una de las cosas que hace que Jaipur sea un gran juego de mesa es que te hace tomar decisiones difíciles. Quizás lo decisión más obvia viene a la hora de comerciar. Vender cartas rápido quiere decir que cada una de tus ventas vale más puntos de victoria, pero intentar juntar más cartas del mismo objeto te permite tener un jugoso bonus a la hora de comprar que puede valer hasta 10 puntos.

Para agregar un grado de dificultad, tu oponente puede estar detrás del mismo objeto que tú, lo cual puede incentivar que intentes comerciar antes de que él lo haga para ganar más puntos.

La otra decisión difícil que Jaipur te hace tomar es seleccionar que objetos comerciar- ¿Será bueno ir siempre por los bienes que valen más puntos? ¿O conseguir un combo logrará subsanar la posible perdida de un bien caro? Además de eso el limite de cartas en la mano impone una toma de decisión interesante cuando hay cartas buenas en la mesa y no las podemos tomar por no tener espacio y es necesario intercambiar vienes y, a veces, puedes hacerle el juego a tu rival.

La mecánica de los camellos es interesante, ya que te permite negociar sin represalias; además de que el hecho de que no cuenten para tu límite de cartas en la mano logra hacerlos cartas muy estratégicas. Sólo hay que tomar en cuenta que al final del juego, el jugador con más camellos se lleva una bonificación de puntos.

Jaipur es un juego que quizás no quisieras jugar cinco veces seguidas, pero siendo un juego de 15-30 minutos para dos personas se convierte en algo bueno para pasar el rato. Como es para dos personas no es un gran juego para rellenar espacios entre juegos más largos. Pero como un juego casual para dos personas es sorprendente, Me he encontrado jugándolo con mi novia mucho más de lo que esperaba. Es un gran juego para jugar con tu pareja.

Como calificación general, le doy 3.5/5 matatenas. No siento que sea un juego el cual me juntaría a jugar con alguien más y por eso no le doy un 5. Pero es la única razón por la que tiene esa calificación. Aún así se convierte en un gran juego para tener en casa y casi necesario si normalmente te encuentras con tu pareja y los dos quieren jugar un juego que sea ligero pero con sustancia. Este juego estará en la colección de La Matatena por largo tiempo.

Codenames: palabras de vida y muerte

Codenames es un juego que, tan siquiera en concepto, parece un sencillo party game que esperarías de un gran diseñador como es Vlaada Chvatil. Es un juego que mantiene mecánicas sencillas y le deja la parte difícil —la creatividad— a los jugadores. Aún así es lo suficientemente bueno como para formar parte de nuestra selección de juegos para principiantes y top 7 juegos para llevar de viaje.

Mecánica de juego:

En Codenames los jugadores se dividen en dos equipos de agentes secretos. El tablero de juego está formado por una cuadrícula de 5×5 palabras una de las personas de cada equipo es seleccionada para ser el líder de los espías, los demás son agentes de campo.

Detalle de las tarjetas de Codenames

Ambos  líderes se sientan de un lado de la mesa y toman una tarjeta de guía. Esta tarjeta les dice cuáles de las palabras en el tablero pertenecen al equipo rojo y cuáles al equipo azul. Sólo los líderes pueden ver esta guía y en ellos recae la responsabilidad de hacer que su equipo encuentre las palabras correctas. Dentro de esas palabras habrá espías de ambos equipos, civiles inocentes y un implacable asesino.

En cada turno, el líder tendrá que observar muy bien las palabras y, tomando en cuenta la guía, intentará hacer que su equipo adivine la mayor cantidad de cartas posibles de su color. El truco es que para hacer esto, el líder sólo puede decir una palabra seguida de un número que indica cuántas palabras creen que su equipo puede adivinar con esa pista. Por ejemplo, si quiero que mi equipo adivine las palabras «Castillo» y «Espada» la pista puede ser «Medieval, dos«. Y después de eso sólo queda esperar que su equipo adivine las dos palabras. El equipo puede decidir hacer sólo un intento de adivinar si eso los mantiene más seguros, o incluso hacer un intento extra de adivinar si tienen mucha confianza o quieren adivinar una palabra a partir de una pista previa.

Aquí es cuando Codenames se pone bueno. Determinar cuál es la pista adecuada sin llevar a tu equipo a que adivinen las cartas del oponente, un civil o incluso peor, el asesino (lo cual haría que su equipo perdiera inmediatamente). Si juegas con gente que conoces bien, es probable que todo vaya a salir mejor; si no, es una gran oportunidad de saber cómo piensan tus amigos.

A veces, ser el líder y ver cómo tu equipó discute las pistas se puede convertir en un martirio, a veces sólo confundiéndose más conforme avanza el juego. Como líder sólo puedes esperar que decodifiquen tu pista de la mejor manera posible.

Cuando los jugadores identifican correctamente una carta de su equipo, esa palabra se cubre con un marcador de ese color. Si ellos adivinan una carta del equipo contrario, esa palabra se cubre con su color, el turno termina inmediatamente y ellos están más cerca de ganar (gracias por la ayuda). Cuando la carta que se intentó adivinar es un civil, termina el turno, pero si es el asesino, se pierde el juego automáticamente.

Tablero de juego de Codenames

Opinión

El juego entra en una de las últimas modas de los juegos de mesa: colaboración comunicativa. Títulos como Hanabi, Spyfall, Mysterium, Concept y Witness nos invitan a compartir ideas y tratar de modificar la percepción de la gente que las escucha. A manera personal, encuentro este tipo de títulos fascinante porque permite ver de primera mano cómo las ideas pasan de un lado a otro.

Codenames está en la lista de juegos que no puedo dejar de recomendarles. Por algo ganó el Spiel des Jahres (el Emmy de los juegos de mesa) del 2016. Sería una de las mejores compras del año. A veces es chistoso, tenso, te permite pensar mucho y es un juego que representa un reto para todos los jugadores involucrados. Tiene gran rejugabilidad y muchísimas posibilidades, señal de un diseño genial.