¿Qué tan poco constante se puede ser con un podcast? Averígüenlo con nosotros en un episodio más en el que vamos a hablar de origami y frijoles, porque así sucede en este podcast.
En este podcast:
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Sea Salt & Paper
Bohnanza
Respuestas: ¿Qué juegos de mesa juegan con sus familias?
Pregunta: ¿De qué tamaño debería ser la ludoteca perfecta
Así que contesten, escuchen y díganos lo que piensan ustedes en este mitote.
2017 marca 20 años de la salida de Bohnanza, el cual, aunque no es el primer juego diseñado por Uwe Rosenberg, es el que lo dio a conocer tanto en la escena de juegos de mesa en Alemania y el resto del mundo. Celebrando 20 años como creador de juegos de mesa exitoso, es justo empezar nuestros artículos centrados en diseñadores de juegos de mesa con Uwe.
Nacido en Aurich, Alemania, Rosenberg comenzó diseñando y publicando juegos que se podían jugar por correo mientras estudiaba su carrera, aunque dice que le gustaba diseñar y crear mecánicas de juego desde que tenía 2 años. Después de terminar su carrera en Estadística (el tema de su tesis fue «Distribuciones de probabilidad en la memoria») se ha dedicado a crear y diseñar juegos de mesa.
Bohnanza fue publicado en 1997 por la editorial Amigo, poco antes de que terminara su carrera. Pero Uwe es famoso no por sus juegos basados en leguminosas, sino por haber diseñado muchos juegos estilo europeo que son considerados clásicos, y con el lanzamiento de A Feast for Odin en 2016, parece ser que no va a parar de hacerlo.
Uwe Rosenberg es el es el tipo de diseñador que, cuando encuentra algo que funciona muy bien en un juego, le gusta tomar la idea y experimentar con variaciones. Es así que el trabajo de Rosenberg se puede separar en tres «sagas» que están relacionadas con diseños parecidos. Este artículo se centrará en esas tres sagas, ya que constituyen el grueso de sus diseños de juegos de mesa.
La Saga de Bohnanza
Bohnanza, lanzado en 1997 es un juego de palabras entre el famoso western Bonanza y la palabra en alemán para frijol/poroto/judías, Bohnen. Bohnanza no fue el primer juego diseñado por Rosenberg, ese honor le pertenece a Times o Marlowe, ambos publicados en 1992. Pero fue Bohnanza quien puso a Rosenberg en el mapa.
El juego es, en si, un juego cartas de colección de conjuntos. Los jugadores son granjeros que intentan hacer dinero plantando y cosechando conjuntos de cartas del mismo tipo de frijol. Algunos frijoles son menos comunes que otros y por eso son más valiosos.
Entre más frijoles tengas en tu campo cuando quieras cosechar, más dinero tendrás. Algo bonito es que el dinero que obtienes al cosechar son las mismas cartas, las cuales al reverso tienen una moneda, entonces sólo hace falta voltearlas para que se conviertan en dinero. Sólo puedes tener dos «campos» de frijoles al mismo tiempo (a menos de que después compres otro y tengas, como máximo, tres). Lo último que quieres hacer es cosechar cuando no te va a dar dinero, aunque a veces será inevitable.
Las dos cosas que hicieron de Bohnanza un título único disfrutable hasta la fecha es que tiene un giro único en el género de hand management o manejo de mano de cartas, y que tiene un diseño muy caricaturesco y desenfadado; muchos dirías que hasta malo.
Bohnanza es el primer juego que conocí en el que el orden de las cartas en tu mano importa y no puede ser cambiado nunca. Y como siempre debes plantar la carta que está «hasta arriba» de tu mano al inicio del turno, tienes incentivos para intercambiar cartas de frijoles que no vengan bien en tu mano. A veces vale incluso la pena dar las cartas sin recibir nada a cambio. De esta manera Bohnanza arregla el problema de los jugadores que no quieren hacer negocios en los juegos de comercio (como Catan) e insisten en jugar ellos solos. No puedes ganar Bohnanza sin intercambiar con los demás jugadores.
En la parte del diseño, las ilustraciones desenfadadas y caricaturescas, algo crudas, son parte de la diversión. Siempre puedes encontrar algo cómico en las cartas o algún pequeño detalle que le agrega diversión al juego.
Bohnanza fue un gran éxito en Alemania, y como el juego está libre de la dependencia del idioma en las cartas, fue llevado rápidamente al resto del mundo. Rosenberg después lanzó varios juegos usando la mecánica base del juego y juegos de palabras con la palabra Bohne, algunos de los cuales son:
High Bohn: Lanzado en el 2000, tiene un tema del viejo oeste y agrega edificios que puedes comprar con tus monedas y que te dan poderes a la hora de hacer intercambios o de cosechar.
Al Cabohne: También lanzado en el 2000, esta versión está basada en la mafia americana y puede ser jugado entre dos personas, o incluso en solitario.
Bean Trader: Le agrega un tablero de juego al juego base y unas pocas variaciones. Esta variación fue lanzada en 2002.
Bohnaparte: Lanzado en 2003, es una variante estilo Risk usando un tablero modular basado en cartas
Bohnanza the Dice Game: en 2012 Uwe lanza el juego de dados de Bohnanza. Porque faltaba un juego de dados de Bohnanza, supongo.
My First Bohnanza: El último lanzamiento relacionado con Bohnanza fue en 2015 y se centró en crear una versión para niños.
La saga de Agricola
Worker placement o colocación de trabajadores es una mecánica en el que los los jugadores tienen un suministro de «trabajadores» (pueden ser magos, naves espaciales, gatos, o cualquier cosa) que son mandados al tablero de juego a hacer algunas acciones relacionadas con el juego.
Varios juegos habían usado la mecánica antes, pero no fue hasta Agricola en que Uwe Rosenberg incursionó en el género, lo agrego a un mundo bucólico y estableció su segunda saga.
En Agricola (el latín para granjero), cada jugador comienza con una cabaña de madera de dos recámaras y una familia de dos personas. El rango inicial de acciones posibles es limitado, pero crece en uno cada turno en el transcurso de 14 turnos. Las acciones incluyen tomar recursos, tener bebés (que crecen y se convierten trabajadores que pueden hacer más acciones por turno), construir cercados, renovar tu casa con materiales de alta calidad y jugar cartas de tu mano que representan ocupaciones y mejoras que te dan habilidades especiales y puntos de victoria.
Cada cierto número de turnos el juego es pausado. Cada jugador debe entonces cosechar sus campos, hacer crecer sus rebaños y alimentar a los miembros de su familia. Si no tienes suficiente comida, vas a tener que ir a mendigar al pueblo y te va a costar puntos de victoria.
Después de las catorce rondas, tu granja gana puntos de victoria en siete categorías distintas por cosas que van desde las áreas que utilizaste, el número y tipo de ganado que tengas o el material del que tengas disponible. Le agregas el número de personas en tu familia y el tamaño y calidad de tu casa y le restas las áreas que no usaste de tu granja y las veces que tuviste que mendigar. Y así es com después de sumas y restas, el jugador con más puntos de victoria es coronado el mejor granjero medieval.
Agricola no es un juego casual, a pesar del tema tan familiar. Deducir a dónde tienes que mandar a tus trabajadores, elegir que mejoras y que ocupaciones necesitas, en qué orden jugarlas y qué hacer si alguien se mete en tus planes, no es tarea fácil. Agricola es un juego muy profundo en el que, para ganar, necesitas planificación a corto y largo plazo. Pero también es un juego en el que te sientes bien sólo logrando que tu familia sobreviva sin pasar muchos malos ratos ni hambre.
El juego fue una sensación cuando salió y continúa siéndolo, en parte gracias a que Rosenber ha lanzado nuevos mazos de cartas de ocupaciones y mejoras en los últimos 10 años y una expansión que agrega más cosas de qué preocuparte.
La dinastía de juegos que usa mecánicas de colocación de trabajadores de Rosenberg es amplia, y incluye títulos* como:
Le Havre: Este juego lanzado en 2008 es más económico y se centra en refinar recursos y construir edificios. Los jugadores pueden usar los edificios de los demás, con un costo y tienes que producir suficiente comida cada turno o en su defecto tomar préstamos que costarán puntos de victoria si no son pagados a tiempo.
At the Gates of Loyang: Es un juego lanzado en 2009 y nos convierte en granjeros, pero esta vez chinos, que deben vender sus productos a clientes para ganar puntos de victoria.
Ora et Labora: Lanzado en 2011, este juego nos lleva de vuelta a la Europa medieval, esta vez a un monasterio. Los bienes aparecen en una rueda que va cambiando y los espacios en tu monasterio deben ser limpiados antes de que puedas hacer algo con ellos.
Agricola: All Creatures Big and Small y Le Havre: The Inland Port: Ambas variaciones de dos jugadores del juego base, un destilado de sus juegos, aunque la versión de Agricola es más reconocida.
Caverna: The Cave Farmers: Lanzado en 2013, es reconocida como una versión menos estresante y que perdona más un mal turno que Agricola, aunque un poco más aleatoria. A muchos les da una sensación muy parecida a Agricola.
Fields of Arle: Éste juego de 2014 está diseñado específicamente para dos jugadores y esta vez no es un mini juego; es un juego completo que necesita mucha mesa y te da muchísimas acciones de dónde escoger tu camino a la victoria.
A Feast for Odin: Un juego muy temático en el que toma ideas de Fields of Arle (las acciones y maneras de puntar) y le agrega un elemento de puzzle, el cual es interesante en si mismo.
Cabe la pena mencionar que es durante el desarrollo de A Feast for Odin, específicamente de este puzzle que los jugadores deben resolver en su tablero personal, que surge la última dinastía de Rosenberg; y es por eso que algunos dirán que a Feast of Odin es un juego híbrido entre sagas.
La saga de Patchwork
En 2014 Uwe Rosenberg lanzó Patchwork y con él, el inicio de una nueva saga. No podemos asegurar que será una saga tan prolífica como las dos anteriores, pero si mantiene el mismo estilo de diseño, veremos varios juegos con mecánicas de este estilo.
Ya hemos hablado de Patchwork con anterioridad, se trata e un juego de dos jugadores en el que cada jugador intenta crear la mejor colcha usando retazos en forma de poliominos (algo parecido a piezas de Tetris) los cuales obtiene de un pozo común. Hay dos recursos en el juego: tiempo y botones. Siempre puedes obtener más botones, pero no así tiempo. El tiempo está representado como qué tanto se ha avanzado en un marcador, el cual marca también el final de la ronda. Y cada cierto «tiempo» obtienes botones dependiendo de las piezas que tengas en tu colcha.
Varias cosas son interesantes en Patchwork, desde el puzzle que hay que resolver hasta la dinámica de decidir turno u otras maneras de generar puntos.
Es colorido, elegante y te mantiene al borde del asiento, además de que es un juego que a cualquiera le puede gustar, con decisiones interesantes y jugadas agresivas si juegas con gente con experiencia.
Además de Patchwork, Uwe Rosenberg ha lanzado hasta el momento sólo un juego** (dos, si contamos A Feast for Odin por su mecánica de puzzle):
Cottage Garden: Lanzado en 2016, toma el mecanismo central de Patchwork de tomar piezas de extrañas formas con el objetivo de crear el más bello jardín. Las mecánicas para saber qué piezas están disponibles en cada turno son las que hacen que este juego sea especial.
Tanto Bohnanza, Agricola y Patchwork representan trabajos ejemplares de Uwe Rosenberg. Uwe ha logrado construir dos grandes sagas (y quizás empiece una tercera) a partir de mecánicas relativamente sencillas y de distintas variaciones de las mismas, algo que muchos diseñadores ni siquiera han soñado.
Si algo es cierto es que es un diseñador único y tiene un montón de juegos que no pueden faltar en su colección ¿cuáles son sus favoritos?
*A esta lista se puede agregar Fjord, juego lanzado después de esta publicación y que toma además mecánicas de acciones en compañías.
**Al momento de la publicación, esto era cierto. Hoy cuenta con otros juego, Indian Summer, con la misma mecánica.
¿Qué hacer cuando tienes a un grupo grande de amigos que quiere jugar juegos de mesa? La mayoría de los juegos de mesa que existen sólo tienen entre 2 y 4 jugadores, en algunos casos hasta 5 jugadores. Pero jugar con grupos grandes siempre es un reto, sobre todo si no quieres solamente jugar party games sino juegos que tengan un poco más de estrategia.
Esto muchas veces es difícil, porque para que juegue mucha gente normalmente tiene que haber equipos o tienen que ser juegos sencillos para que no haya tanto tiempo entre un turno y otro. Entonces ¿existen buenos juegos para grupos grandes con más que ofrecer que los clásicos party games?
Sí. Y en La Matatena hicimos una lista para que puedas jugar. Te aconsejamos que en esta ocasión le des también un buen vistazo a las menciones honoríficas, ya que ahí encontrarás juegos que, con alguna expansión, se convierten en grandes juegos para grupos grandes.
Codenames (2 a muchos jugadores)
El único verdadero party game que llega a la lista es el aclamado Spiel des Jahres 2016: Codenames un juego de palabras por equipos que tiene varios giros interesantes y que ha demostrado se convertirá en un nuevo clásico.
En Codenames, dos equipos de espías se enfrentan en una carrera por intentar saber quiénes son sus agentes en el campo; el único problema es que lo único que conocen de ellos son sus nombres clave. En el juego, los líderes de la misión intentarán dar pistas que tengan que un número y palabra para dar a conocer a los agentes en el campo y lograr que el resto del equipo de inteligencia logre detectarlos.
Un juego muy divertido e interesante que logra mantener a todos los que lo juegan al borde de sus asientos. Si quieren saber más de Codenames, lean la reseña que hicimos en La Matatena.
Bang! The Dice Game (3 a 8 jugadores)
Bang! The Dice Game se trata de una reimplementación del popular juego de cartas Bang!, el cual es un juego que tiene roles ocultos, dados y equipos.
Al inicio del juego los jugadores reciben una carta con su personaje, el cual tiene algún poder único y especial. Además de eso, reciben una carta con alguno de los roles específicos: Sheriff y sus Delegados, Renegados y Forajidos.
Los objetivos de cada uno de estos roles son distintos, pero las mecánicas de pelea son las mismas: tirar un set de cinco dados personalizados en los que encontrarán distintas caras representando distintas acciones. Los jugadores seleccionan los dados que quieren mantener y pueden volver a tirar otras dos veces para un total de 3, resolviendo las acciones y terminando su turno.
Al final del juego, el equipo o jugador que haya logrado la meta que su rol oculto les impone, gana la partida. Quizás el único contra del juego es que hay eliminación de jugadores, así que el primero en salir puede aburrirse un poco si su grupo es muy grande.
Camel Up (2 as 8 jugadores)
Camel Up! es un entretenido juego de apuestas en el que los jugadores toman rel papel de apostadores en las carreras de camellos que se llevan a cabo en el Egipto (alrededor de una pirámide, convenientemente). Genial para grupos grandes de hasta 8 personas.
El objetivo del juego es ser la persona más rica al final de tres carreras. Durante cada una de las carreras, los jugadores tendrán varias acciones. Podrán ayudar a los camellos a avanzar, usando una divertida pirámide que les ayudará a seleccionar y tirar un dado de colores aleatoriamente. Pueden apostar a algún camello o colocar losetas que ayudan o benefician a los camellos que caen en ellas.
Lo interesante del juego es que, más que un juego de carreras, es un juego de apuestas. Los jugadores no controlan un camello, sino que apuestan por ellos.
El juego es sencillo en sus mecánicas y corto, lo cual puede traerles bastante diversión. Aunque a algunos jugadores, si el grupo es muy grande, puede parecerles tedioso el entreturno, sobre todo si hay en el grupo alguien propenso al análisis parálisis. Aún así, dada la sencillez de las acciones, es difícil que esto pase.
Avalon (5 a 10 jugadores)
Uno de los juegos de social deduction más interesantes. El descendiente directo de The Resistance, el juego de roles ocultos en el que los jugadores tienen pelean contra un gobierno totalitario, pero están infiltrados por agentes del mismo. En este caso, el juego de Avalon tiene un nuevo tema: la mitología alrededor del Rey Arturo y los caballeros de la mesa redonda. Avalon incluye además todas las expansiones lanzadas para The Resistence.
Durante el juego, los jugadores tendrán roles ocultos: caballeros y sirvientes leales a Arturo, o los secuaces de Mordred, que intentarán sabotear las misiones a las que serán enviados. Con una dinámica muy interesante para conocer sus roles, mecánicas de juego sencillas y horas de bluffing y diversión, este juego brilla con grupos grandes de más de 6 jugadores.
7 Wonders (2 a 7 jugadores)
7 Wonders es un ganador de Kennerspiel des Jahres 2011, es decir, el juego del año «para conocedores». Un juego que aguanta hasta 7 jugadores, aunque nosotros sentimos que es muy bueno con 3 y arriba de 5 puede ser demasiado ajustado.
La mecánica de juego es sencilla: hay tres rondas en las que los jugadores toman su mano de cartas, seleccionan una y pasan el resto a uno de los jugadores a su lado. Las cartas que pueden seleccionar les permitirán ir mejorando su civilización en aspectos científicos, militares y de comercio, además de servirles para ir construyendo
Algo que hace a 7 Wonders un juego único es el hecho de que tiene turnos simultáneos. Todos los jugadores escogen una carta y pasan el resto de la mano a su vecino al mismo tiempo, lo que hace que el tiempo de juego no cambie mucho cuando cambia el número de jugadores.
Arkham Horror (3 a 8 jugadores)
El único juego cooperativo que entra en la lista Arkham Horror es un juego que combina una estética noir, el mito de Cthlulhu de Lovecraft y tirar dados mientras evitar que uno de los Ancestrales entre en nuestro mundo.
Un juego cooperativo que combina mecánicas de juego de rol, ya que sus personajes irán mejorando, aprendiendo nuevas habilidades, armas o conjuros mientras intentan pelear contra los monstruos que infestan las calles de Arkham y quieren cerrar los portales a otras dimensiones que están apareciendo en la ciudad.
El juego es interesante. AL tener varias mecánicas distintas lo hace muy interactivo, teniendo que tirar dados, hacer manejo de cartas en tu mano y moverte por la ciudad de manera coordinada para poder ganarle al Ancestral que puede despertar.
A Game Of Thrones: The Board Game (3 a 6 jugadores)
Es en su segunda edición que el juego de mesa de Game Of Thrones se convierte en el favorito de muchos. En Game Of Thrones: The Board Game, una de las seis casas más importantes de Westeros mientras intentas encontrar aliados, manejar a tu ejercito y conquistar el Trono de Hierro.
Fuertemente inspirado en wargames más clásicos, Game Of Thrones es un area control que brilla porque, a pesar de tener profundidad estratégica, logra mantener sencillas las mecánicas. Además de eso cuenta con una mecánica de selección oculta de acciones, la cual siempre he considerado interesante.
¿El único problema? Es un juego que brilla en 6 jugadores y se puede desequilibrar mucho cuando hay menos de 6 personas jugándolo.
Menciones honoríficas
Cosmic Encounter (3 a 8, con la expansión de Cosmic Alliance) genial juego en de alianzas y traiciones con increíbles poderes alienígenas. El juego en si es sencillo, pero los sentimientos que genera en los jugadores son bastante interesantes. Los poderes únicos de cada jugador siempre parecen estar rotos, pero todos lo están, así que eso lo equilibra.
Twilight Imperium (3 a 5 jugadores, hasta 8 con la expansión Shattered Empire) un juego épico en el que tienes que usar diplomacia, guerra y desarrollo tecnológico para ganarle a los demás. El creador del juego agregó varias cosas que hicieron de la tercera edición, una obra maestra con muchas mecánicas interesantes.
Eclipse (2 a 6 jugadores, hasta 9 con expansión Rise of The Ancients) un juego 4X (explore, expand, exploit, exterminate) en el que la exploración forma parte central del juego, con mecanismos de pelea bastante buenos y sistemas que permiten seguir ganar sin mucho conflicto; un juego con mucha estrategia y algo de azar.
Dixit (3 a 6 jugadores 12 jugadores con su versión Odyssey, como bien nos recuerda Nicolás Soto) un juego único en su especie que se aleja mucho del pensamiento lógico-matemático y se adentra en empatía, apreciación artística y psicología. Un favorito de La Matatena, del cual ya hemos hablado y hecho una reseña.
Spyfall (4 a 8 jugadores) se trata de un excelente party game en el que los jugadores tienen que hacer preguntas relacionadas con una carta que representa el lugar ficticio en el que están para descubrir a un espía entre ellos; el espía tiene también que deducir el lugar ficticio en el que se encuentran a partir de las preguntas que los demás hacen.
Bohnanza (2 a 7 jugadores) el primer juego del leganedario Uwe Rosenberg, se trata de un juego familiar en el que los jugadores intentarán plantar frijoles para poder cambiarlos por dinero. Con negociación, donaciones y mecánicas sencillas, Boahnanza es un juego sólido a pesar de tener casi 20 años.