Jamaica: la carrera de los piratas del caribe

Jamaica es uno de los juegos más bonitos de nuestra colección. Diseñado por Sébastien Pauchon (quien también diseñó uno de nuestros juegos favoritos para dos personas, Jaipur) y publicado en 2007, se trata de un juego único en su tipo, con mecánicas interesantes en el que la suerte y una buena estrategia nos permiten ser los ganadores.

En Jamaica somos piratas que, en el año de 1675 después de que Henry Morgan se convierte en el gobernador de la isla de Jamaica, son reclutados por él para disfrutar de las mieles de la piratería y el pillaje. En el juego vamos a combatir otras naves piratas, saquear puertos en búsqueda de comida y buscar tesoros ocultos mientras intentamos ser los primeros en darle la vuelta a la hermosa isla de Jamaica y llegar de vuelta a la ciudad pirata de Port Royal.

Como les dije, el juego es hermoso. Desde el tablero, las cartas de juego, incluso los dados, las cajas y el insert que mantiene todo en su lugar dentro de la caja son una obra de arte. Las cartas de juego son mi parte favorita, obra de Mathieu Leyssenne, cada una cuenta historias en si mismas y son a la vez graciosas y bonitas.

Mecánica de juego

El objetivo del juego es obtener la mayor cantidad de oro al momento que alguien da la vuelta al tablero. El juego se juega en varias rondas. Cada uno de los jugadores tiene una mano de tres cartas de un mazo personal, además de un tablero personal con 5 compartimientos en los que los bienes que recolectas durante el juego pueden ser guardados.

Cada ronda del juego representa un día en la vida de nuestra tripulación. En cada ronda un jugador llamado «el capitán» de la ronda tira los dados de acción, estos dados determinan las acciones que se llevarán a cabo ese día. Después de eso, decide cómo acomodarlo en la caja de navegación, tomando un dado para la acción de la mañana y otro dado para la acción que se llevará a cabo en la tarde. Los jugadores seleccionarán una de las tres cartas de su mano para llevar a cabo ese turno.

Las cartas del mazo personal de cada jugador son cartas especiales que tienen distintas acciones por hacer en el día y en la noche (la acción de la izquierda es para el día y la de la derecha es para la noche), dependiendo de la carta que jueguen y del dado de acción correspondiente en la caja de navegación, los jugadores hacen la acción indicada en la carta. Las acciones posibles son:

  • Avanzar el número indicado en el dado
  • Retroceder lo que el dado indique
  • Tomar doblones de oro dependiendo del número que haya salido
  • Robar pólvora
  • Saquear comida

Los jugadores necesitarán oro para ganar. Usarán la comida para poder alimentar a la tripulación mientras navegan alrededor de la isla. Y utilizarán la pólvora en las batallas marítimas que se lleven a cabo.

Las batallas se llevan a cabo tirando un dado de combate, pero el resultado puede ser modificado gastando tokens de pólvora. El ganador de la batalla puede robar algo de las bodegas de la persona que perdió, o una carta de tesoro.

Al momento de que un jugador logre dar la vuelta al tablero, se repartirán puntos a partir de las posiciones en las que hayan quedado en el tablero y los doblones que hayan logrado recolectar. El ganador es la persona con más puntos (inesperado, lo sé).

Conclusiones

Dos cosas juegan a favor de Jamaica. La primera es lo bonito que es, ya que jugarlo se convierte en una experiencia única. Desde que abres la caja el juego se presenta como una obra de arte. El juego tiene miniaturas muy cuidadas, cartas con arte precioso, un arte espectacular y piezas de muy alta calidad.

Lo segundo es que es un giro nuevo en un tema muy antiguo. De alguna manera se trata de un Juego de la oca mejorado en la medida de lo posible. Si bien es cierto que la suerte de tirar los dados y tomar la carta que necesites debe coincidir para crear las jugadas más espectaculares, no todo es suerte. La mecánica de elegir las acciones a tomar permite crear una estrategia a largo plazo.

Lo que juega en contra de Jamaica es que es un juego muy gobernado por el azar que para los jugadores con gusto por la estrategia dura van a encontrar frustrante. Las estrategias a largo o mediano plazo se pueden ver frustradas por malas cartas o una mal tirada de dados. El juego puede parecer simplón para muchos por su dinámica de darle vuelta al tablero, pero en realidad logra mitigar el hecho de que jugadores experimentados se enfrenten con jugadores nuevos, usando los dados y la suerte para poner a todos al mismo nivel.

Es un juego sencillo pero que puede tener un grado grande  de estrategia. El juego es para entre 2 y 6 jugadores y dura entre 30 o 50 minutos para edades de 8 o más años. El modo de juego para 2 jugadores tiene un dummy player que siempre ataca a los dos jugadores y que lo hace pasable, pero el juego es mejor en 4 o 5 jugadores. Yo le doy 3.5 de 5 matatenas, haciéndolo un  juego muy divertido y bueno para varios jugadores, ideal cuando no se quiere pensar mucho pero se quiere interactuar con más gente de manera divertida y sin mucha presión.

Jaipur: comerciando a camello en la India

Jaipur, el juego

Si nunca has pensado «Eso oro se ve bueno, pero piensa en las cosas que podría hacer con cuatro camellos«, probablemente es porque no has jugado Jaipur. Y no, no estoy hablando de la ciudad que está en la India, sino de un genial juego de mesa.

Jaipur es un excelente juego de Sébastien Pauchon, publicado originalmente en 2009 por Asmodee y es, dentro del ámbito de los juegos para dos personas, una de las mejores compras que he hecho.

Mecánica de juego:

Se trata de un juego para dos personas en el que los jugadores comercian con un banco abierto. En tu turno puedes hacer una de dos cosas: tomar cartas del banco o venderlas. La mecánica es realmente muy sencilla.

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Existen dos tipos de cartas: bienes (rubí, oro, plata, telas, especias y pieles) y camellos. Al inicio del juego cada jugador empieza con cinco cartas (de un límite de siete que puede tener en la mano) y se reparte a un banco común de cinco cartas abiertas para los dos jugadores. Es importante indicar que los camellos no cuentan para el límite de cartas en tu mano. En su turno, el jugador puede optar por tomar cartas o comerciar sus bienes.

Cuando tomas cartas, puedes tomar todas (muy importante) las cartas de camellos que hay en el banco; pero si los camellos no son lo tuyo, tomar una sola carta (si es que no estás en el límite de 7 cartas que puedes tener en la mano) o intercambiar cualquier número de cartas de tu mano (o de tu rebaño de camellos, que no forma parte de tu mano).

Si lo que quieres es comerciar bienes, tomas una ficha con puntos de victoria por cada uno de los objetos que hayas comerciado, pero estas fichas van bajando su valor conforme se van comprando más (las maravillas del libre mercado). Pero, si comercias de 3 a 5 objetos iguales, obtienes puntos extra representados en fichas de «combos».

El juego se acaba cuando se terminan tres de los bienes que se están comerciando o cuando se acaben las cartas. El primero en ganar dos de tres rondas es el mejor comerciante de Jaipur.

Opinión

Una de las cosas que hace que Jaipur sea un gran juego de mesa es que te hace tomar decisiones difíciles. Quizás lo decisión más obvia viene a la hora de comerciar. Vender cartas rápido quiere decir que cada una de tus ventas vale más puntos de victoria, pero intentar juntar más cartas del mismo objeto te permite tener un jugoso bonus a la hora de comprar que puede valer hasta 10 puntos.

Para agregar un grado de dificultad, tu oponente puede estar detrás del mismo objeto que tú, lo cual puede incentivar que intentes comerciar antes de que él lo haga para ganar más puntos.

La otra decisión difícil que Jaipur te hace tomar es seleccionar que objetos comerciar- ¿Será bueno ir siempre por los bienes que valen más puntos? ¿O conseguir un combo logrará subsanar la posible perdida de un bien caro? Además de eso el limite de cartas en la mano impone una toma de decisión interesante cuando hay cartas buenas en la mesa y no las podemos tomar por no tener espacio y es necesario intercambiar vienes y, a veces, puedes hacerle el juego a tu rival.

La mecánica de los camellos es interesante, ya que te permite negociar sin represalias; además de que el hecho de que no cuenten para tu límite de cartas en la mano logra hacerlos cartas muy estratégicas. Sólo hay que tomar en cuenta que al final del juego, el jugador con más camellos se lleva una bonificación de puntos.

Jaipur es un juego que quizás no quisieras jugar cinco veces seguidas, pero siendo un juego de 15-30 minutos para dos personas se convierte en algo bueno para pasar el rato. Como es para dos personas no es un gran juego para rellenar espacios entre juegos más largos. Pero como un juego casual para dos personas es sorprendente, Me he encontrado jugándolo con mi novia mucho más de lo que esperaba. Es un gran juego para jugar con tu pareja.

Como calificación general, le doy 3.5/5 matatenas. No siento que sea un juego el cual me juntaría a jugar con alguien más y por eso no le doy un 5. Pero es la única razón por la que tiene esa calificación. Aún así se convierte en un gran juego para tener en casa y casi necesario si normalmente te encuentras con tu pareja y los dos quieren jugar un juego que sea ligero pero con sustancia. Este juego estará en la colección de La Matatena por largo tiempo.